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Resumen

Carmen,

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Los que conocéis mis escritos sabréis que suelo contraponer dos mundos cuando hablo de "relaciones amorosas": el masculino y el femenino.
Parece ser que los directores utilizan el mismo recurso para contar historias. O eso me parece a mi. No se trata de una película que narra la historia de "amor" entre un hombre y una mujer. No. Más bien se trata de un amor (con apellidos: posesivo, romántico o lo que sea) que une no sólo dos vidas sino al Hombre y a la Mujer genéricamente. Me refiero a que, en la película, Carmen personifica la feminidad y el soldado representa la masculinidad. Así pues, el director tiene muy claros los rasgos femeninos y masculinos a plasmar en los personajes.

En este caso Ella(Carmen) representa la seducción femenina más cegadora.
Él(soldado) se siente abducido, ligado y enamorado loca y apasionadamente.
Representa la impulsividad instintiva que caracteriza lo masculino.
La relación que los une tampoco es agena a los tópicos.
Carmen aprovecha su atractivo físico para desarmar a los hombres y conseguir lo que quiere. Nunca amará al soldado. Cuando él la quiere sólo para él, ella huirá de cualquier compromiso.
Él siente pasión por ella y con el tiempo esa pasión madura un poco.
No mucho. Creo que ni de él hacia ella ni a la inversa se puede hablar de amor sino como mucho de atracción física, enamoramiento... De hecho, si en uno de los sentidos no hay lo mismo no se puede hablar de amor. El amor no es de uno hacia otro sino mútuo. Si a alguien le parece obvio que piense porqué creemos que tiene sentido decir 'te amo' sin que el amor sea mútuo y compartido.

Lo más interesante de la película es el final. Él no puede hacer que Ella le ame, no puede cambiarla, se siente desesperado, impotente ante las contínuas infidelidades de Carmen. Llegando a matar a los ’amantes’ que sorprende con Ella. La pasión siempre define su relación y conocer a Carmen le lleva a matar desde el primer momento, "tu me has convertido en asesino" dice en la peli... Él no la acepta, no se conforma. No puede renunciar a su instinto, a la atracción que siente por ella. Reconoce que no puede borrar de su vida a Carmen por mucho daño que le haga ésta relación. Sólo quiere cambiar a Carmen.

Se equivoca, la misma atracción que sintió por ella la sienten muchos otros. Carmen no puede parar de seducir, es así. Bien por intereses económicos, por diversión o capricho.

Él se deja llevar por su instinto y por las pasiones. Ella de alguna forma necesita un hombre como referente y a la vez a quién poner los cuernos pero esa idea es incompatible con la de él.

Como toda relación desequilibrada por las pasiones y las ideas distintas de amor, estaba destinada, desde el principio, al más dramático desenlace.

Martes, 06 de Diciembre de 2005 16:47 Autor: Tonificante. #. Tema: Películas Hay 1 comentario.

Ataduras

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En éste post voy a contraponer dos puntos de vista, el de dos autores: uno de oriente y otro de occidente. Soy consciente que dos autores no son representativos de dos culturas, ni dos libros lo son de la forma de pensar de sus escritores. Si reduzco el tema a dos puntos de vista (el de occidente y oriente) sólo es para contrastar ideas e invitar a la reflexión.

El francés Antoine Saint-Exupery contaba en El Principito que al conocer a alguien lo sacas del anonimato, le pones un nombre creando un lazo único con esa persona, que será alguien especial e irremplazable.

Anthony de Mello, nacido en India, considera en Llamada al amor que, particularizar en unas pocas personas significa excluir a otras, que el Amor no excluye a nadie y cuanto más ámplio y sensible sea a cada persona o cosa, más fiel es al Amor. Con cada persona creamos lazos de dependencia que son egoísmo bajo apariencia de amistad o amor, sufrimiento por su ausencia, miedo a perderla, a la soledad...

A continuación siguen algunas ideas de Llamada al amor que chocan con nuestra forma de pensar, relacionarnos y de ver la realidad.

En nuestra cultura y entorno se considera que ’cuidarse’ se refiere al cuerpo. Nos olvidamos de lo que no se ve con los ojos. También nuestra mente puede llegar a convertirse en una masa grasienta y dejada.

Imagínate tu y el mundo. De toda la información que hay en el mundo te llega sólo una parte a través de una serie de filtros o capas.


¿Cuáles son? Básicamente son tus ideas, hábitos y ataduras.

Las ideas son opiniones que con el tiempo que has asumido. ¿Quién genera tus opiniones? Tienes que evitar refugiarte en los sueños mientras que en tu vida otros deciden por ti.

Los prejuicios sobre las personas, hacen que te aferres a la idea que te has hecho de ellas. Ponemos etiquetas que son esa pantalla entre tu y esa persona que hace que te sea imposible apreciar sus cambios.

Por otro lado, los halagos te pueden impedir ser tu mismo. Si gustamos a alguien querremos como quiere que seamos y cuando deje de halagarnos creeremos que tenemos que cambiar. Por el camino has perdido la libertad.

Los hábitos no deberían invadir el terreno de las relaciones personales. En otras esferas de la vida son básicos para no tener que pensar cada uno de nuestros movimientos. Pero en las relaciones no. A nadie le gusta ser querido como por costumbre. Hay que aprender a ver las personas con la inocencia, creatividad y observación de un niño, sin agotar nuestra capacidad de sorpresa.

Luego estan las ataduras. Existe la creencia de creer que hay cosas o personas sin las que uno piensa que no podría ser feliz. Las pasiones como la ira, angustia, depresión, el enamoramiento o la ambición canalizan tus energías, pueden absorverte por completo. Finalmente, pensamos que nuestros miedos nos protegen pero sólo nos permiten centrar la atención en determinadas cosas excluyendo el resto.


Anthony propone una forma de dejar de estar sujetos a éstas ‘necesidades’.

Tenemos que escoger entre mi vínculo y mi felicidad. Ambas cosas son incompatibles. Una existencia serena y alegre no es compatible con un corazón a merced de las pasiones.

Analiza de dónde nace la atadura, no naciste con ella. Esa atadura la creó la sociedad o tu mismo que crees que sin ella no podrías ser feliz. Nada ni nadie condiciona tu libertad ni tu felicidad, sólo tu mismo. Dedica tiempo a examinar tus ideas, hábitos y miedos sin juzgarlos ni condenarlos, sólo observándolos.

Mira la vida con perspectiva. Estamos demasiado ocupados escuchando los ruidos que nuestra vida programada nos ha metido en el cerebro. Escucha la sinfonía de la vida, goza del conjunto. Escucha y observa las personas como si fuera la primera vez que las ves y las verás como son en realidad.

Por último siéntate y mira cómo funciona tu mente, sigue el flujo de tu pensamiento, analiza dónde va, cómo se mueve, qué pensamientos, sensaciones y reacciones tienes y te sentirás vivo.

Pero éste Amor universal me parece tan lejano que añoro ese Principito más cercano, entrañable y humano. En realidad la visión oriental nos recuerda cómo funcionamos, cómo somos. Tenemos comportamientos muy arraigados que no podemos modificar porqué las ataduras nos caracterizan. No todas nos esclavizan. Cada cuál debe reflexionar de cuales prescindir. Algunas las escogemos libremente, no nos apartan de la felicidad sino que contribuyen a ella.

Así pues, creo que no hay que luchar contra nuestra naturaleza sino aceptar nuestros límites sin dejar de ser exigentes y coherentes con nosotros mismos. No olvidemos que los modelos no estan para copiarlos sino tomar como referencia aquí y ahora. No podemos abstraernos de nuestra historia, limitaciones ni de nuestro entorno y cultura.

Aun así, pequeños momentos de silencio, oración y análisis de nuestras actitudes, pensamientos y prejuicios son necesarios para encontrarnos a nosotros mismos.


¿Dedicamos tiempo a pensar, observar y descubrir?
Nos es imposible estar bien informados, pero, ¿nos preocupamos de estarlo?
¿Somos flexibles con la gente, creemos en la capacidad de cambiar/mejorar o los damos por conocidos al poco tiempo? Si no estamos dispuestos a dar una oportunidad no esperemos que nos la den.
¿Somos nosotros mismos o actuamos para gustar y hablamos en función de lo que quieren escuchar?
¿Mostramos interés por los demás?¿Ofrecemos algo nuevo o nos dejamos llevar por la rutina y la pereza?
¿En qué dedicamos nuestro tiempo libre?¿Qué porción de este tiempo dedicamos a las personas y cuánto a las cosas y tareas que nos atan, enganchan y esclavizan?

Si no nos lo planteamos nos dejaremos engullir por este mundo que despersonaliza el individuo y globaliza el consumo a la vez que nos distrae y entretiene bombardeándonos de información inmediata, caótica e irreflexiva y atiborrándonos de publicidad y consignas para uniformarnos.

Mantener un cuerpo en forma requiere esfuerzo, constancia y vencer inercias a cambio de ganar autoestima y vitalidad. Igualmente, actuar libremente siendo nosotros mismos requiere cambiar de hábitos con la motivación de conseguir lo que uno se propone.

Jueves, 08 de Diciembre de 2005 00:20 Autor: Tonificante. #. Tema: Reflexiones Hay 1 comentario.

La vida secreta de las palabras

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[Entre comillas los comentarios de la directora: Isabel Coixet]

"Un punto en medio de la mar: una plataforma petrolífera. Sólo trabajan hombres. Un accidente. Un herido ciego temporalmente. Una enfermera llevada allí para que cuide de él.
Al principio sólo la convivencia imprescindible los vincula. Dos vidas que coinciden en espacio y tiempo. Nada más.
De ella no se sabe nada, su pasado es lo único que posee y el silencio es su única coraza para defenderse del mundo".

Él, ante la ausencia absoluta de información se hace una imagen de su cuidadora a través de su voz, las palabras que lo son casi todo. Además imagina sus gestos, si le mira(o no), cómo es físicamente.
Ella es "áspera y tierna, dulce y arisca, fuerte y encantadora".

Se nos hace muy incómodo desconocer TODO sobre alguien. Necesitamos saber muchas cosas: nombre, nacionalidad, lengua materna, apariencia física, edad, profesión,…. ¿Y si todas o casi todas estas cosas las desconocemos? Estamos tan acostumbrados a hacernos la imagen de alguien que, nos parece inhumano que alguien decida (y en su derecho está) qué y cuando darnos esa información. Como mínimo desconcertante y, para un enfermo que depende de sus cuidados, inquietante.
Ésta película enseña hasta qué punto puede condicionarnos el pasado, nuestra historia que hay que respetar y que explica cómo somos, quienes somos.

Sin embargo creo que esto es cierto desde el punto de vista de alguien que nos ve desde fuera.
Cada uno puede analizar su historia pero el pasado no determina quién seremos. El futuro no está escrito, está en nuestras manos, el pasado no es una losa que determine quién seremos.
El caso es que ésta mujer misteriosa encuentra una "intimidad, un vínculo. Secretos, verdades y mentiras, humor y dolor".

Muy lentamente Ella se encuentra cómoda y preparada para confiarle parte de su pasado. Con palabras. Palabras que "pululan en su cabeza y se agolpan en las cuerdas vocales, pugnando por salir y ser escuchadas. A veces se pierden por ese camino entre la cabeza y la garganta."
"Ésta película trata de todas esas palabras perdidas, que durante mucho tiempo vagan en un limbo de silencio para salir un día a borbotones, sin que ya nada pueda pararlas".
El resultado es que "ninguno de los dos va a salir indemne y que cambiará sus vidas para siempre".

En ese lugar perdido Ella se encuentra a si misma reconciliando pasado y presente, en esa isla su vida se reafirma y deja de tambalearse, en ese sitio para gente solitaria ella encuentra compañía.

Lunes, 12 de Diciembre de 2005 16:41 Autor: Tonificante. #. Tema: Películas No hay comentarios. Comentar.

Un poco de luz a un día gris

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Querida Elisa, mi querida esposa:

Era un día cualquiera, más bien soso, sin nada especial, aburrido, monótono. Estábamos muy cansados: muchas semanas sin apenas descanso. El runrún, la rutina gris. No sólo eso: la acumulación de pequeñas frustraciones, discusiones inútiles, detalles del día a día que se desajustaban, conversaciones rápidas, breves y de poca calidad, pocas horas de sueño y muchas de atascos.

Te había ido a buscar al trabajo en coche. Al fin llegamos al piso. Abrí la puerta. Tras la vuelta entera de la llave en la cerradura para cerrarla, mis sensaciones cambiaron por completo. Me invadió una sensación de liberación y confort.

No fue nada premeditado, se me acababa de ocurrir mientras conducía. A veces, acumulo energía negativa y, para restablecer el equilibrio, tengo una idea y, si la ocasión lo permite, la desarrollo tal como sale.

En ese instante, sin pasar del recibidor, te saqué el reloj y a la mínima queja, exclamación o atisbo de pregunta te solté:

- Mientras veníamos con el coche he tenido una idea. Confía en mi.

Confiaste en mi. Dejaste todos tus bártulos ahí mismo. Te quité el abrigo, te desanudé la bufanda. Tu mirada estaba llena de perplejidad pero tu sonrisa delataba curiosidad. Deposité un beso que acarició tu frente al sacarte el gorrito de lana que abrigaba tu pelo. Pieza a pieza, iban cayendo al suelo: el abrigo, la bufanda, el gorrito... Cada una hacía su ruido y marcaba un ritmo. Llevabas una camiseta blanca, como yo, así estaríamos cómodos.

Te llevé hasta la puerta de nuestra habitación. Entré, abrí bien las persianas y cerré las cortinas blancas de modo que entrara mucha luz. Sentados sobre nuestros pies, encima de la cama, nos miramos. Te cerré los párpados con una caricia con los pulgares. Yo mismo cerré los ojos. Silencio. No se si pasaron segundos o varios minutos. Nos escuchábamos la respiración. Mi espalda erguida no iba ni atrás ni caía hacia delante, el equilibrio era total, un leve balanceo me ayudaba a concentrarme y a permanecer activo.

Cuando encontré un poco de energía abrí de nuevo los ojos y enredé las yemas de los dedos en tu cabello. Mis manos eran como dos pulpos en plena actividad encogiendo y estirando los dedos, dándote un masaje.

Lentamente me situé donde antes, extendí los brazos y pregunté.
- ¿ Puedes darme el abrazo más lento de la historia ?

Recorrimos poco a poco el camino marcado por nuestros brazos. No podrás recordarlo porqué me acabo de inventar toda esta historia a partir de una foto. Pero, cómo te has sentido, cómo habrías reaccionado? qué te sugiere?

Tu marido, Enrique.

Viernes, 23 de Diciembre de 2005 20:01 Autor: Tonificante. #. Tema: Relatos Hay 4 comentarios.

Una estrella y un niño: Feliz Navidad a todos

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Bienvenido/a, cuando era pequeño y venia la Navidad siempre me contaban lo que era con un cuento que recuerdo más o menos así:

Hace muchos años, tantos como marca el calendario, en un país del lejano Oriente, había unos magos observando el cielo. Eran muy sabios pues vivían observando todo lo predecible aunque no les inquietaba el devenir sino estar preparados en cada momento para afrontarlo tal y como viniese. Observaban las hormigas, las moscas y otros insectos para predecir tormentas, así hacían con las nubes y los vientos. Por la noche no dejaban de estar atentos, solían viajar de noche y las estrellas eran su carta de navegación. Eran gente que vivía el presente, se preocupaba por las cosas sencillas. Para conseguirlas, para subsistir, muchas veces tenían que mudarse, eran nómadas. En esencia eran observadores y estaban preparados para un lago viaje, una época de escasez o superar un nuevo contratiempo.

Así fue como una noche vieron aparecer una estrella muy brillante que no habían visto jamás. Se movía como navío surcando la mar, dejando a su paso un polvo dorado incandescente. Eran gente del desierto y sabían que ese tipo de señales eran raras y quizá nunca en la vida volverían a verla. Así que no la dejaron escapar. Viajaron día y noche, su expectación iba en aumento pues rara vez habían viajado tan lejos hacia donde se pone el sol. Se cuidaron que la estrella no ganara el horizonte antes que ellos. Así fue como una noche, hace muchos inviernos, llegaron a una humilde aldea donde la estrella se detuvo.

En los exteriores del pueblo, después de cruzar pastos de ovejas llegaron a un establo. Un grupo de pastores y ganaderos habían acudido también a la llamada de la estrella. Allí mismo, entre el ganado, acolchado con paja y un manto había un niño bajo el atento cuidado de sus jóvenes padres. Cuando vio a los tres sabios sonrió y arrancó a reír...


Pere Tarrés (sacerdote y médico) decía algo así como:
“Navidad es el día de todos los niños: ha nacido su modelo, el que trae el Amor, el hermano mayor de todos nosotros que también hemos sido niños. Ha nacido el amigo inseparable, el enamorado guarda de la infancia.”

Como todos los cuentos hay símbolos que hay que interpretar.
La estrella es una señal que nos avisa de algo importante.
Los tres Reyes Magos representan a todas las razas, representan la humanidad. Están atentos a las cosas importantes de la vida que a veces pasan desapercibidas. Jesús nació con los pobres pero feliz, dando alegría y un mensaje de paz desde el primer momento.
Años más tarde daría su mensaje de Amor a sus amigos: “Amaros los unos a los otros como yo os he amado”, para que lo transmitieran a todo el mundo. Y así, hasta hoy, ahora leyendo éste cuento te puede llegar la sonrisa de un niño pobre pero muy agradecido y que sólo quiere darte una cosa: PAZ y AMOR. Palabras que nos son familiares éstas fechas pero que, más que nunca, hay que llenar de significado.

Sábado, 24 de Diciembre de 2005 21:26 Autor: Tonificante. #. Tema: Relatos Hay 6 comentarios.



UNIENDO CASUALIDADES

... esperando la casualidad buscada de mi vida, la más grande...

["Los Amantes del Círculo Polar" (Júlio Médem, 1998)]

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