Love-Hate
Por lo menos en cuatro ocasiones os he hablado de los opuestos ya sea hablando de las dos velocidades vitales (1) o dos actitudes para aprovechar la vida (2) o contraponiendo conceptos en sí (3 , 4 ). Creo que ya he dicho casi todo sobre el tema pero viendo esta foto fantástica no he podido resistir la tentación de compartirla.
La misma palabra escrita con habilidad puede convertirse en su concepto antagónico poniendo un espejo delante, me parece genial.
Es una forma de decir que un concepto puede convertirse en su opuesto. Decía una amiga que en el fondo todo es amor, hasta lo más negativo es amor a algo: al dinero, al ego, a la violencia, a la confrontación.
Lo que está fuera de toda duda es que necesitamos la diversidad, identificar los polos opuestos, los extremos, lo que complementa, lo que une o separa.
Al plantearnos nuestra vida hacemos elecciones continuamente sobre nuestro estilo de vida, ritmo o velocidad, escogemos unos valores que anteponemos a otros, etc.
Viendo sus opuestos, cada idea o concepto cobra fuerza y sentido: sabemos del día porqué hay noche, del blanco porqué hay negro, conocemos la alegría porqué nos hemos sentido tristes o podemos hacer reflexiones profundas tipo “qué sería del vuelo de la paloma sin la resistencia del aire”.
Finalmente os dejo con el juego de opuestos que utilizó San Francisco de Asís para hacer una bonita oración:
Donde hay odio, que yo lleve amor.
Donde hay ofensa, que yo lleve el perdón.
Donde hay error, que yo lleve la verdad.
Donde hay desesperación, que yo lleve la esperanza.
Donde hay tristeza, que yo lleve la alegría.
Donde están las tinieblas, que yo lleve la luz.
Haz que yo no busque tanto:
ser consolado, sino a consolar.
ser comprendido, sino a comprender.
ser amado, sino a amar.
Es dando, que se recibe.
Perdonando, que se es perdonado.
Muriendo, que se resucita a la vida eterna.
1 comentario
Sergio -
Los templarios tenían por símbolo dos caballeros en un mismo caballo que significaba eso mismo, la unión de los contrarios u opuestos.
Buda decía que odio y amor, ira y cariño, miedo y valor, vida y muerte eran dos caras de la misma moneda.
Y Antonio Machado escribió:
Mas busca en tu espejo al otro, al otro que va contigo, Busca a tu complementario, que marcha siempre contigo, y suele ser tu contario.