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 Dicen que no hay buen libro que no merezca una segunda lectura. Tampoco hay buena película que no merezca ser vista una segunda vez. Por esto os hago otro comentario sobre ella dos años después. En la película se dice que Hitler dijo a su equipo que nadie se acordaba pasados diez años de la masacre a los armenios. Por esto, para que no cayera en el olvido la cruenta guerra de Yugoslavia, se puso en marcha el proyecto de documentación de testimonios de la guerra. Guardarían, en una especie de templo de la memoria histórica, todas las cintas conteniendo palabras sobre los horrores de la guerra. Como dice la directora, "palabras perdidas, que durante mucho tiempo vagan en un limbo de silencio para salir un día a borbotones".
También me llama la atención el comentario de la encargada de ese centro que dice que los supervivientes de la guerra no siempre consiguen contar su pasado ni mucho menos superarlo hasta el punto de sentir vergüenza de haber sobrevivido y de sentirse extraños en la piel de un presente vacío pero en el que tienen que aprender a dejar el lastre de su pasado.
Y, afortunadamente se da el milagro, caen las barreras, el miedo y los fantasmas se alejan para dejar hueco al amor. Un amor que en la película parece tan doloroso como la sal en las heridas del pasado, pero que al final cierra cada una de ellas hasta cicatrizarlas todas. Ésta es la historia de una infermera que sana el cuerpo del enfermo y de un enfermo que sana el alma de una infermera... [Para los que no puedan ver esta película o ya la hayan visto] Todos hemos escuchado alguna vez lo de en esta vida no hay blancos y negros: sino grises. Muchas verdades se nos dicen en forma de frases sencillas como esta pero cuánto cuesta asimilarlas, hacerlas verdaderas. En esta peli se nos muestra que no hay una ley jurídica única y buena para aplicar en todos los casos. La ley está para cumplirla dice otra frase. Hay que humanizar las leyes, sino aún estaríamos en el ojo por ojo, diente por diente. En la película nos cuentan cómo vive un niño siciliano de unos 10 años que ha perdido a sus padres y se ocupa de su hermana pequeña y su abuela. Solo, sin nadie más. Sus padres vivían de la agricultura y a pesca. Salvatore continúa el trabajo de sus padres. Trabaja cultivando un campo de tomates y pescando. Después va a vender el producto de su campo y su mar. No va a la escuela. En la dirección de la escuela donde debería ir se preocupan por él: Salvatore debería llevar vida de niño y no de adulto. Sin embargo la película nos muestra una vez más que la realidad no es blanco o negro, es ambigua. El director de la escuela tiene dos opciones encarnadas por dos personajes: el maestro de la escuela y la asistenta social. El maestro va a ver a Salvatore en su campo, en su barca. Lo va a ver de vez en cuando para ganarse su confianza. Observa lo que hace, lo bien que se las apaña y de tener el único mensaje de “Salvatore tienes que volver a la escuela” pasa a tener otra idea. Ve que es buen padre, buen nieto y buen trabajador, se sabe valer por si mismo, lo mismo que soñaba él (el maestro) de pequeño. La idea que tiene es la de darle las lecciones de matemáticas aplicadas al cálculo de un agricultor, las de geografía y ciencias naturales montados en la barca, le encarga deberes escritos… La asistente social, por el contrario, cree que la única vía es la radical: manda llevar a la hermana, abuela y Salvatore a un centro del estado para que se ocupen de ellos. La película nos muestra que la opción vencedora es la del maestro: Salvatore regresa a la escuela gracias al trabajo del maestro que sacrifica todo su tiempo para dar a Salvatore primero unas lecciones, después para hacerle de padre. Corre el riesgo de no separar los roles del educador, el amigo, el maestro. Pero finalmente consigue dar a Salvatore una familia, unos amigos y un futuro.  [Dedicada tanto a aquellos que hayan visto la peli como a los que no] Woody Allen utiliza la imagen de la pelota de tenis que golpea la red de un campo de tenis y que, abandonada a su suerte, cae en uno u otro lado. Esta imagen simboliza la suerte que, en el fondo, decanta muchas veces nuestras vidas hacia un sentido u otro.
El protagonista es un chico ambicioso que quiere trepar social/laboralmente. Irlandés, de clase humilde, se gana la vida haciendo lo único que sabe hacer: jugar al tenis. Una vez retirado del tenis por cansancio mental se dedica, como a quien no le queda más remedio, a dar clases a la clase alta londinense. El azar le une con una familia muy adinerada de la que rápidamente hace relación con dos chicas que marcaran su vida: la hermana(morena) y la novia(rubia) de uno de sus alumnos. La rubia le atrae enormemente. Sin embargo, al tener novio, la suerte le niega esa posibilidad. Por contra, la morena se enamora de él y en seguida le da lo que él (cree que) necesita: seguridad, dinero, estabilidad, comodidad, éxito social y profesional. Pero dicen que el deseo nunca se satisface de una sola vez, siempre vuelve si no se le reconduce. La rubia busca lo contrario que él. Sabe lo que quiere, ser actriz, y lucha por ganarse la vida con su vocación pese a que las cosas no le salen como quisiera. Persigue sus sueños. Por contra, él no duda en dejar el tenis para escalar puestos rápidamente en la empresa de su suegro. Al principio sólo busca afianzar su seguridad/comodidad/estabilidad. Pero el deseo se irrumpe y toma el cuerpo escultural de una rubia sensual que anda insegura y aprecia su apoyo y compañía. Van en direcciones opuestas. Interiormente ella está más segura de lo que quiere en la vida que él. Exteriormente él tiene la seguridad laboral de que ella carece. Qué es más fragil? La seguridad superficial de él es una farsa que le pasa factura y le sumerge en un mar de dudas e inseguridades.
La rubia rompe con su novio (el cuñado de él). La suerte le plantea un dilema: la seguridad de hoy o la aventura de mañana. Él se siente seguro/triumfador con la vida segura que tiene pero quiere más. Se siente extraño, perdido, abandonado a su suerte. Cree que la rubia le ofrece lo que le falta en su relación: chispa, aventura, naturalidad. Lo compatibiliza, parece perfecto aunar la vida segura con su mujer y la vida aventurera con su nueva amante. Respecto a la rubia tiene dos deseos: por un lado desea físicamente a la chica y por el otro desea ser como ella, buscar su sitio, su vocación y no vivir instalado en la cómoda pero aburrida butaca de la seguridad. Le atrae mucho más el sofá cama del deseo y pasión de amantes. Pero sólo satisface el deseo carnal, se olvida del otro deseo.
Entran en una fase en que a todas horas desea revolcarse en la cama de ella. Sin duda esa faceta no se les da mal. Pero saciando el deseo carnal olvida el deso principal: vivir por algo, hacerse a si mismo, realizarse. El deseo carnal está fuera de control. Supongo que madurar tiene que ver en controlar los deseos manteniéndolos una capa por debajo de lo que uno quiere/busca. Disfrutar de la vida sin renunciar a los deseos pero sin entregarse a ellos. Un equilibrio entre: tener la vida bajo control suprimiendo de raiz cualquier deseo o, por contra, dejarse llevar por ellos. El protagonista no sólo se ciega por el sexo sino también por el dinero. Por el camino pierde la identidad hasta el punto de no reconocerse en lo que hace. Esa fase pasional en la que ambos se sienten a gusto llega a su fin cuando ella queda embarazada de él y desea tener el hijo. Lo que para él era un complemento ideal ahora es un boomerang que le devuelve el mismo dilema con toda su crudeza: su mujer o su amante. El dilema igual que los deseos siempre vuelven cuando menos te lo esperas.
El final de la película aporta acción, intriga y sorpresa. Pero lo más interesante era la duda, la inseguridad y el dilema. El protagonista no es ningún héroe, no madura y mata sus deseos de la forma más directa pero menos recomendable.
 [Entre comillas los comentarios de la directora: Isabel Coixet] "Un punto en medio de la mar: una plataforma petrolífera. Sólo trabajan hombres. Un accidente. Un herido ciego temporalmente. Una enfermera llevada allí para que cuide de él. Al principio sólo la convivencia imprescindible los vincula. Dos vidas que coinciden en espacio y tiempo. Nada más. De ella no se sabe nada, su pasado es lo único que posee y el silencio es su única coraza para defenderse del mundo". Él, ante la ausencia absoluta de información se hace una imagen de su cuidadora a través de su voz, las palabras que lo son casi todo. Además imagina sus gestos, si le mira(o no), cómo es físicamente. Ella es "áspera y tierna, dulce y arisca, fuerte y encantadora". Se nos hace muy incómodo desconocer TODO sobre alguien. Necesitamos saber muchas cosas: nombre, nacionalidad, lengua materna, apariencia física, edad, profesión,…. ¿Y si todas o casi todas estas cosas las desconocemos? Estamos tan acostumbrados a hacernos la imagen de alguien que, nos parece inhumano que alguien decida (y en su derecho está) qué y cuando darnos esa información. Como mínimo desconcertante y, para un enfermo que depende de sus cuidados, inquietante. Ésta película enseña hasta qué punto puede condicionarnos el pasado, nuestra historia que hay que respetar y que explica cómo somos, quienes somos. Sin embargo creo que esto es cierto desde el punto de vista de alguien que nos ve desde fuera. Cada uno puede analizar su historia pero el pasado no determina quién seremos. El futuro no está escrito, está en nuestras manos, el pasado no es una losa que determine quién seremos. El caso es que ésta mujer misteriosa encuentra una "intimidad, un vínculo. Secretos, verdades y mentiras, humor y dolor". Muy lentamente Ella se encuentra cómoda y preparada para confiarle parte de su pasado. Con palabras. Palabras que "pululan en su cabeza y se agolpan en las cuerdas vocales, pugnando por salir y ser escuchadas. A veces se pierden por ese camino entre la cabeza y la garganta." "Ésta película trata de todas esas palabras perdidas, que durante mucho tiempo vagan en un limbo de silencio para salir un día a borbotones, sin que ya nada pueda pararlas". El resultado es que "ninguno de los dos va a salir indemne y que cambiará sus vidas para siempre". En ese lugar perdido Ella se encuentra a si misma reconciliando pasado y presente, en esa isla su vida se reafirma y deja de tambalearse, en ese sitio para gente solitaria ella encuentra compañía. Los que conocéis mis escritos sabréis que suelo contraponer dos mundos cuando hablo de "relaciones amorosas": el masculino y el femenino. Parece ser que los directores utilizan el mismo recurso para contar historias. O eso me parece a mi. No se trata de una película que narra la historia de "amor" entre un hombre y una mujer. No. Más bien se trata de un amor (con apellidos: posesivo, romántico o lo que sea) que une no sólo dos vidas sino al Hombre y a la Mujer genéricamente. Me refiero a que, en la película, Carmen personifica la feminidad y el soldado representa la masculinidad. Así pues, el director tiene muy claros los rasgos femeninos y masculinos a plasmar en los personajes. En este caso Ella(Carmen) representa la seducción femenina más cegadora. Él(soldado) se siente abducido, ligado y enamorado loca y apasionadamente. Representa la impulsividad instintiva que caracteriza lo masculino. La relación que los une tampoco es agena a los tópicos. Carmen aprovecha su atractivo físico para desarmar a los hombres y conseguir lo que quiere. Nunca amará al soldado. Cuando él la quiere sólo para él, ella huirá de cualquier compromiso. Él siente pasión por ella y con el tiempo esa pasión madura un poco. No mucho. Creo que ni de él hacia ella ni a la inversa se puede hablar de amor sino como mucho de atracción física, enamoramiento... De hecho, si en uno de los sentidos no hay lo mismo no se puede hablar de amor. El amor no es de uno hacia otro sino mútuo. Si a alguien le parece obvio que piense porqué creemos que tiene sentido decir 'te amo' sin que el amor sea mútuo y compartido.
Lo más interesante de la película es el final. Él no puede hacer que Ella le ame, no puede cambiarla, se siente desesperado, impotente ante las contínuas infidelidades de Carmen. Llegando a matar a los ’amantes’ que sorprende con Ella. La pasión siempre define su relación y conocer a Carmen le lleva a matar desde el primer momento, "tu me has convertido en asesino" dice en la peli... Él no la acepta, no se conforma. No puede renunciar a su instinto, a la atracción que siente por ella. Reconoce que no puede borrar de su vida a Carmen por mucho daño que le haga ésta relación. Sólo quiere cambiar a Carmen. Se equivoca, la misma atracción que sintió por ella la sienten muchos otros. Carmen no puede parar de seducir, es así. Bien por intereses económicos, por diversión o capricho. Él se deja llevar por su instinto y por las pasiones. Ella de alguna forma necesita un hombre como referente y a la vez a quién poner los cuernos pero esa idea es incompatible con la de él. Como toda relación desequilibrada por las pasiones y las ideas distintas de amor, estaba destinada, desde el principio, al más dramático desenlace.
 [El personaje de Chaplin hace un alegato de la Vida frente a la desesperación de su amiga bailarina que intentó suicidarse con gas y Chaplin la salvó] ¿Por qué no me dejó morir?¿Qué prisa tiene? ¿Siente algún dolor? Es lo único que importa. Lo demás es fantasía. Millones de años hemos tardado en ser conscientes de esto y usted quiere olvidarlo, desmentir el milagro de la existencia, lo más importante de todo cuanto hay en el universo. ¿Qué hacen las estrellas? Nada salvo seguir en sus ejes. ¿Y el sol? Lanzando llamas a millones de km, ¿y qué? Desperdicia sus recursos. ¿Puede pensar, el sol? ¿Es consciente? No! Pero tú sí.
¿Por qué vale la pena luchar? Por todo. No es la misma vida suficiente para vivirla, sufrirla, disfrutarla... He aquí una razón poderosa. La vida es preciosa, magnífica. Existe algo tan inevitablemente poderoso como la muerte. Es la vida. Piense en la fuerza que hay en el universo, la que mueve la Tierra, hace crecer los árboles y esa fuerza es la misma que usted lleva dentro si es que tiene valor y voluntad suficientes para utilizarla.
Sí, la vida puede ser bella si ni se la teme. Sólo se necesita valor, imaginación y un poco de dinero. [Diálogos de "Candilejas" de Charles Chaplin. Os dejo directamente con ellos] La felicidad... ¿existe? ¿donde? Cuando era niño me quejaba a mi padre porqué no tenía juguetes y él respondía señalándose la frente con el dedo índice: Este es el mejor juguete que se ha creado. Todo está aquí. Ahí está el secreto de nuestra felicidad.Veo futilidad en todas las cosas. La veo incluso en las flores, la siento hasta en la música. La vida no tiene objeto ni significado. ¿Por qué habría que tenerlo? La vida es deseo, no significado. El deseo es el motivo de toda existencia. A veces en la juventud tenemos pocas ganas de vivir, que no sea demasiado tarde cuando nos aferremos a la vida... Como a mi edad, a estas alturas la vida llega a ser un hábito.Un hábito sin esperanzas. Pues aprenda a vivir sin ellas, viva para el presente. Aún así hay momentos maravillosos.Cuando se ha perdido la salud, no los hay. Estoy cansada de luchar Porqué lucha contra sí misma. No quiere darse una oportunidad. La lucha por la felicidad es hermosa.
 Una historia contada a través de dos ojos, dos miradas sincronizadas. Los árabes descubrieron, hace mucho tiempo, que tenemos dos ojos para poder ver las cosas con relieve y profundidad, esto ofrece la película. Se trata de dos personajes, dos visiones, que están unidos y separados por los designios del azar. Ana y Otto. Dos nombres capicua dentro de un círculo de casualidades, magia y juegos infantiles. Los personajes tienen todo su derecho a correr más allá de la muerte y a encontrarse, escapar de una realidad trágica. Por eso cuentan su propia historia desde su punto de vista subjetivo. El azar es lo que sucede sin más, sin ninguna razón oculta. El amor, la muerte, el destino y las fuerzas de la naturaleza a menudo hacen planes para nosotros que están por encima de nuestra voluntad. Por contra las casualidades son la voluntad buscada y no un error. Para verlas hay que creerlas. Ana construye su vida como un mapa, uniéndolas. Después de algún desengaño amoroso se va a Finlándia, dentro del Círculo Polar, un lugar de cita, donde ya no puede pasar nada más. Está en un momento en que tiene unas carencias y necesita proyectar su vida. Lo mismo le pasa a Otto, su alma gemela. En ese momento los personajes estan en un sitio perdido, congelado. Ana está ahí, delante de un lago, esperando. Dice cosas como: "Me voy a quedar aquí toda la vida... estoy esperando la casualidad de mi vida, la más grande. Podría contar mi vida uniendo casualidades.""Estar enamorada no es fácil. No basta con desearlo, hay que escucharlo"Otto es un enamorado del amor. Cree en el amor eterno y defiende esta idea frente a los que creen que todo es caduco. Se le pregunta si conoce algo que nunca muera y responde que sí, que el amor es eterno, como el que reserva para su madre. De este modo la película es un poema del amor eterno, de amor que transcurre en los confines de este mundo pero que toca al otro con la yema de los dedos. El film tiene hilo directo con el corazón. Otto es piloto y sobrevolando Finlandia se dice: "Es bueno que la vida tenga varios círculos pero la mía sólo ha dado la vuelta una vez y no del todo, falta lo más importante. He escrito su nombre tantas veces dentro…""Con dejar a Ana me di cuenta que me había quedado sin destino".Y todo creado y dirigido por Julio Medem. Su principal preocupación era esta: "Ésta película está tan al borde de la vida. Lo que buscan, la pulsión de los personajes, esta cápsula a presión en la que se acaban metiendo, solos y en secreto, lo que se exigen es tan extremo, es tan delicado que podría llegar a ser algo perdido, absurdo, irreal".También dice cosas como esta: "El mundo real está fuera, es exterior, está justo después de la piel, dentro hay otra cosa, un magma de sensaciones, capacidad de querer, desear, soñar, imaginar."Medem tiene la necesidad de seguir siendo un niño. De si mismo dice que “soy inmaduro, siempre he tenido lentitud en el crecer, voy un poco de lado por la vida, como en pérdida. Pero voy madurando a mi ritmo". En pérdida o no, no os perdáis ésta película, ya me diréis qué tal!!!" Para más opiniones sobre la película no dudéis de visitar a Marta La vida de Amélie es sencilla. Trabaja de camarera en un café en Montmartre. Un buen día descubre una vieja cajita de lata escondida en un hueco en su casa. En su interior descubre, uno a uno, los objetos personales que guardó un niño muchos años atrás: una fotografía, la figurita de un ciclista, recuerdos escolares a través de unas canicas… Amélie experimenta uno de esos momentos de lucidez repentina y decide que va a encontrar al hombre que de niño había guardado todo aquello. Uniendo casualidades, Amélie encuentra su razón de ser: ayudar a los demás, dar ese empujoncito a la vida del que tiene al lado, como en un juego. Amélie quiere dar ese golpe de suerte, ayudar a los demás a que demos con la casualidad que estamos esperando. Y la verdad es que lo consigue y lo sigue consiguiendo con los que sepan leer su mensaje. Inventa todo tipo de estrategias para intervenir de forma sutil pero efectiva. Su vecino, ‘el hombre de cristal’, se da cuenta que Amélie se desvive para los demás pero mira poco por ella, se olvida de si misma. Ella le responde que prefiere darse a los demás que dedicar todo su afecto a un gnomo de jardín (como hace su padre). Atenta a lo que sucede a su alrededor, un día escucha a su jefa decir “¿los flechazos? Con treinta años detrás de una barra hasta le podría dar la receta. Elija a dos clientes habituales, háganles creer que se gustan, cueza a juego lento, ¡y verá!”. El mismo día consigue poner en práctica la receta de su jefa Susanne. Consigue dar con el propietario de la cajita de lata con recuerdos infantiles que al recobrarse del impacto acude al bar más cercano y le cuenta al barman que “uno pasa de ser niño a tener 50 años casi sin darse cuenta, de pequeño el tiempo pasa más despacio… Sin embargo, toda esa infancia cabe en una caja. Tengo una hija y hace años que no se nada de ella, antes de que me metan en esa otra caja ¡pienso encontrarla!”. Y como estos, muchos ejemplos más, Amélie consigue cambiar a la gente consciente que su imaginación no es inútil y que en este mundo no solo manda la frivolidad, el poder y el dinero, se puede cambiar los corazones de la gente haciéndoles recobrar la autoestima perdida, dándoles un instante de lucidez para que vean claro lo esencial, lo importante, aquello que harían si sólo pudieran hacer una cosa en esta vida. Corre, hazla ahora, nos viene a decir… Y es que el amor es la fuerza más revolucionaria del mundo pese a que nos parezca a veces tan frágil, escurridizo y esquivo.  Amélie es una niña solitaria. De pequeña el único contacto que tenía con su padre era a través de un chequeo médico que él le hacía de vez en cuando. Cualquier niña se muere para que su padre la agarre, levante y juegue un poco con ella. Amélie sólo estaba cerca de él en los chequeos y por eso se le aceleraba el corazón de la emoción y su padre creía que tenía una afección cardíaca y no la dejó ir al colegio. Creció sola, sin amigos de su edad y su mundo interior creció para sustituir a sus amigos de carne por otros bichillos imaginarios. Se entretenía sola en un mundo infantil muy creativo. A Amélie le gustan cosas que disfruta ella sola. Le gusta girarse para mirar las caras de los espectadores en medio de una película. Le gusta ver los detalles que nadie ve en las películas pero no le gustan esas que el conductor nunca mira la carretera. Le gusta sumerger la mano en un saco de legumbres o tirar piedras en un estanque para que peguen botes. Le gusta romper el caramelo de crema catalana con la cucharilla. Pero no es una chica triste, está en su mundo, que es un mundo alegre y con preguntas como ¿cuantas parejas llegarán al orgasmo en este momento en París? mientras mira la ciudad desde un mirador. A mi también me gusta hacerme preguntas sobre la gente pequeñita que veo desde el mirador de Barcelona. Me pregunto por qué tienen prisa, por qué suspiran, por qué darían su tiempo, por quién lo darían todo. Amélie es esa chica del vaso de cristal, del cuadro de Renoir, que pinta una vez por año el 'hombre de cristal', su vecino. Él le pregunta a Amélie qué le pasa que tiene esa mirada ausente. Amélie le responde que quizá es distinta a los demás y de pequeña no jugaba con niños de su edad.  Una constante en la presentación de las personas cercanas a Amélie al inicio de la película es describir lo que les gusta y lo que les incomoda. Son pequeñas cosas, algunas insignificantes pero parecen decirlo todo sobre una persona. Por ejemplo su padre le incomoda orinar cerca de alguien, atraer miradas de desdén hacia sus sandalias, o que se le pegue el bañador al salir de la piscina. A la madre le disgusta que se le arruguen las yemas de los dedos por culpa del agua caliente, las marcas que le dejan su almohada al levantarse o que alguien le roce la mano sin querer. Nos puede proporcionar placer cosas tan sencillas como reventar burbujas de plástico de embalar, crujir los huesos de las manos, la ropa ajustada de los patinadores o toreros o lustrar zapatos. A Amélie le gusta sumergir la mano en el puesto de lentejas cuando nadie le ve, qué sugerente, ¿no? Es que ésta película no deja de ofrecer momentos así, especiales, limpios, infantiles pero inteligentes, que hacen sonreír el alma de artista de cada uno, hacen ver cuánta belleza tiene la vida hasta en lo más pequeño. A ver si me contáis un secreto, ¿qué os gusta/incomoda? Para dar ejemplo empiezo yo… pero la verdad es que cuesta dar con cosas tan simples como en la película. A mi me gusta escuchar el ruido que hago cuando muevo las dos manos rozando las orejas. O el ruido que hace mi padre cuando come la tostada con miel por las mañanas. Me gusta el tacto de la piel fina de un hámster o notar con los dedos el latido de corazón. Me gusta dar masajes. Me gusta hablar por debajo del agua. Me gusta gritar cuando ando perdido con la bici por una montaña olvidada y escuchar el eco. Me gusta que la gente sea participativa, entusiasta y con recursos para no perder nunca la sonrisa. No puedo con la sensación cuando muerdo una toalla arrgggg!! O cuando se cierran de golpe las puertas de casa cuando hay corriente de aire. No soporto las interminables sobremesas familiares charlando de temas que me importan lo más mínimo. No me gusta que me interrumpan cuando hablo con más de una persona.  Amélie Poulin no es una chica fácil. Tiene su mundo y nadie tiene entrada libre y directa a él. No hay ninguna autopista o cordón umbilical que conduzca a ella. Sin embargo no es dura sinó exigente, con sus posibles pretendientes. Para ella la seducción es un juego. Para saber jugar hay que conocer su mundo, poco a poco y con paciencia. Amélie está triste. Lleva tiempo jugando junto a un chico pero cree haberle asustado, disuadido, cansado. Cree haberse enamorado y, con ello, cree que las reglas del juego deberían suavizarse. Uniendo casualidades, pensamientos, ensoñaciones con Él como objeto, suena el teléfono. Es el 'vecino de cristal' que le manda un mensaje, por vídeo, con voz cansada, ahogada pero con la ternura que sólo los abuelos saben dar a las palabras: Verá, mi querida Amélie... Usted no tiene los huesos de cristal como yo. Podrá superar los golpes de la vida. Si usted deja pasar esta oportunidad(la de estar con su chico) con el tiempo su corazón se irá convirtiendo seco y frágil como mi esqueleto. A qué espera! Ande! Vaya a por él!Aix.. el amor, los silencios de la seducción, las horas de desesperación, las interminables y crueles esperas ante el móvil impasible, el mail inamobible, la puerta que no suena... la larga espera de la antesala del amor. No es fácil lanzarse o retenerse. Cada uno es cómo es. Amélie les hace sufrir, va a su ritmo pero se deja aconsejar por su vecino y pronto tiene a su chico llamando a su puerta de nuevo, paciente, ignorando todo lo que se le avecina y le ha preparado durante años su amada Amélie...  - Tienes un alma gemela? - Que si tengo... define eso. - Alguien que te plantea retos... - Tengo a Chacky. - No.. Chacky es tu família. Se arrojaría en pleno tráfico por ti. Me refiero a alguien que amplie tu visión de las cosas. Que llegue a tu interior. - Tengo, tengo.. - A quién. - Tengo a muchos... - Nombralos. - Shakesperare, Niestzche, Frost, O’Connor, Kant, Locke... - Estupendo, todos muertos. - Para mi no! - No, pero no puedes dialogar con ellos... ni comunicarte con ellos, Will... - No, a menos que monte una sesión de espiritismo. - Sí, ahí es donde quería llegar. No podrás llegar tener ese tipo de relación si eres incapaz de dar el primer paso, si tú sólo te imaginas que todo lo que vas a encontrar va a ser negativo. - Te pones de lado del profe! No me gustaba el trabajo. - No digas paridas! No se trata de esto, me da igual para quién trabajes. Puedes hacer lo que quieras. No hay nada que te condicione. Qué es lo que te apasiona? Qué deseas? Hay hombres que pasan la vida apilando ladrillos para que sus hijos tengan las oportunidades que se te están brindando. - Yo no pedí esto. - No, naciste con este don, no escurras el bulto con excusas. - Que no escurra el bulto? Qué tiene de malo apilar ladrillos? - Nada. - Es algo bueno, las casas se construyen con ellos. - Cierto, mi padre era albañíl, vale? Se deslomó para darme una educación. - Exacto, es una profesión honrada, que hay de malo en arreglar coches: la gente depende de ellos para ir a trabajar, así que es algo honesto. - Sí, tienes razón es honesto, también lo es viajar en tren 45min. para que los estudiantes encuentren cada mañana los suelos limpios y las papeleras vacías, es un trabajo honrado, seguro que lo elegiste por eso. Pero tengo una pregunta: Porqué precisamente ese edificio? Porqué eligiste la facultad técnica más prestigiosa de éste mundo y porqué terminabas a escondidas fórmulas de otras personas que sólo uno o dos en el mundo podrían resolver, y luego te ocultabas? No creo que eso sea honrado, Will. Qué quieres hacer? - Quiero ser pastor(burlándose)... - Mira, no estás contestando mis preguntas, véte! Me haces perder el tiempo - No, no me voy, aún no es la hora! Pensaba que éramos amigos! - Se acabó el recreo, vale?! - No entiendo que.. tú vas a darme lecciones? Mírate ruina humana! Qué te da cuerda? - Trabajar contigo. - Y tu alma gemela? Estoy harto de almas gemelas! Y la tuya? - Muerta. - Exacto, está muerta! Ella la palma y tu recoges tus fichas y te das el pirú. - Almenos jugué mi mano. - Oh sí! La jugaste y la perdiste. Hay gente que pierde una mano como esa y tiene los huevos de volver a apostar. - Mírame, qué quieres hacer?!..... ..... ..... Tienes respuestas de mierda para casi todo, pero te hago una simple pregunta y eres incapaz de responderme con sinceridad. Porqué no lo sabes. Adiós pastorcita!  - Eres un aficionado - Se lo que estoy haciendo, sí. No se preocupe, está controlado. Sí pero esa chica es, ya sabe: bonita, lista, divertida... distinta de las otras que he conocido. - Pues llámala, Romeo. - Para qué? para que me de cuenta de que no es tan lista, que es tope aburrida? No se, yo... esa chica ahora es perfecta y no quiero estropearlo. - Quizá lo que te preocupa es que tu dejes de ser perfecto. Te has montado una filosofía perfecta. De este modo podrás pasar toda tu vida sin conocer a nadie de verdad. Mi mujer se tiraba pedos cuando estaba nerviosa, tenía sus pequeños detalles que la hacían maravillosa. Se tiraba pedos mientras dormía, una vez se tiró uno que despertó al perro. Ella se despertó y me preguntó si había sido yo y dijé: -Sí. Ese tipo de detalles es una de las cosas que encuentro a faltar, las pequeñas idiosincracias como yo las llamaba, la convirtieron en mi mujer. Y ella sabía muchas cosas sobre mi, conocía todos mis pecadillos, la gente llama a estas cosas defectos pero no lo son, son lo mejor. Nosotros escojemos a quién dejamos entrar en nuestro mundo. No eres perfecto amigo y voy a ahorrarte el suspense: la chica que conociste tampoco lo es. Lo único que importa es si soys perfectos como pareja, esa es la clave, la intimidad se basa en eso. Puedes saber un montón de cosas pero solo podrás averiguarlo dándole una oportunidad, eso no lo aprenderás de un viejo chocho como yo, y aunque pudiera no ayudaría un pringado como tu... - Y porqué? Ya me lo has contado todo... O Dios, hablas más que todos los psiquiatras que he conocido en mi vida. - Yo enseño ésta mierda pero no se muy bien cómo. - Has pensado en volver a casarte? - Mi mujer está muerta. - Por eso he dicho “volver”... - Está muerta... - Ya... Te has montado una filosofía cojonuda: “así podrás pasar el resto de tu vida sin conocer a nadie de verdad”.- Es la hora.  [Fragmento de la película “El indomable Will Hunting”. Conversación entre el maestro y el chico.] -Estuve pensando en lo que me dijiste el otro día, sobre mi pintura. Me pasé casi toda la noche pensando. Y se me ocurrió una idea, luego caí en un sueño plácido y no he vuelto a pensar en ti. - Sabes qué se me ocurrió? -No. -Que eres un crío. Y que en realidad no tienes ni idea de lo que hablas. -Vaya, gracias. -Es normal. Nunca has salido de Boston. -No. -Si te pregunto algo sobre arte me responderás contándome todos los libros que se han escrito. Miguel Ángel: Lo sabes todo. Vida y obra, aspiraciones políticas, su amistad con el Papa, su orientación sexual, lo que haga falta. Pero tu no puedes decirme cómo huele la Capilla Sixtina. Nunca has estado ahí y has contemplado ese hermoso techo, no lo has visto. -Si te pregunto por las mujeres, supongo que me darás la lista de tus favoritas. Puede que hayas hechado unos cuantos polvos. Pero no puedes decirme lo que se siente cuando te despiertas junto una mujer y te invade la felicidad. -Eres duro. Si te pregunto por la guerra, probablemente citarás algo de Shakespeare: “de nuevo en la brecha amigos míos”, pero no has estado en ninguna, nunca has sostenido tu mejor amigo entre tus brazos, esperando tu ayuda mientras exhala su último suspiro. -Si te pregunto por el amor me citarás un soneto pero nunca has mirado una mujer y te has sentido vulnerable, ni te has visto reflejado en sus ojos. No has pensado que Dios ha puesto un ángel en la tierra para ti. Para que te rescate de los pozos del infierno. Ni que se siente en ser su ángel, en darlo todo, en darlo para siempre y pasarlo todo, incluso por el cáncer. No sabes lo que es vivir en el hospital durante 2 meses cogiendo su mano porqué los médicos vieron en tus ojos que el término “horario de visitas” no iba contigo. No sabes lo que significa perder alguien porqué sólo lo sabrás cuando ames alguien más que a ti mismo. Dudo que te hayas atrevido a amar de este modo. -Te miro y no veo un hombre inteligente y confiado. Veo a un chaval creído y cagado de miedo. Eres un genio Will, esto nadie lo niega. Nadie puede comprender lo que pasa en tu interior. En cambio presumes de saberlo todo de mi porqué viste un cuadro que pinté y rajaste mi puta vida de arriba a abajo. Eres huérfano verdad? Crees que se lo dura y penosa que ha sido tu vida, cómo te sientes, quién eres porqué he leído Oliver Twist? Un libro basta para definirte? Personalmente eso me importa una mierda, porqué sabes qué? No puedo aprender nada de ti ni leer nada de ti en un maldito libro. Pero si quieres saber de ti, de quién eres, estaré fascinado, a eso me apunto, pero no quieres hacerlo, tienes miedo, te aterroriza decir lo que sientes... tu mueves chaval.  Esta es una historia para vivirla, de estas que te acarician el corazón con unos dedos invisibles, suaves y expertos. Es una película que te sumerge en el mundo de los gestos que hablan solos, en los silencios, en la magistral interpretación de los protagonistas... La sencillez sobresale por sí misma. Se nota que han preparado hasta el último detalle para que todo aparente naturalidad haciendo que toda la atención se concentre únicamente en la pareja protagonista: un hombre y una mujer, ni más ni menos. Me parecen tan auténticos!! Todo lo que hacen lo sienten! Se quieren y respetan de verdad. Un “te quiero” o “estás guapíssima” suenan creíbles y no como dos frases sueltas perdidas en un guión preconcebido. Se crea un clima propio de confianza entre ellos y a la vez de transparencia con el público. Parece paradójico, pero la sencillez de vida y de comportamiento que traen consigo contrasta con la complejidad de “el último cowboy”(Robert) y de la emergente personalidad de Francesca que “busca un lugar para bailar”. En el libro el autor dice que la historia (la real, en la que se basa la película y libro) es toda una contribución “en un mundo en el que el compromiso personal en todas sus formas parece desmoronarse y el amor se ha convertido en un asunto de convivencia”. Me ha ayudado a profundizar en el amor en mayúsculas (del que desconozco sus secretos) y en el intrincado mundo femenino (algun dia llegaré a conocerlo bien?) de una mujer ama de casa que da su vida por un sedentario marido y por unos escurridizos hijos que no aprecian la labor entregada de su madre. De Robert me quedo con su idea de amor único, sus detalles, comprensión, su saber tratarla y hacerla sentir mujer (despertar su sexualidad adormecida, y de qué manera!!), hacer que se valore, que se cuide... Todo esto le honra.. uno se siente como que se le ha hecho justicia a una mujer que se merece una caricia, una bebida fresca, un baile, un paseo a la luz de las estrellas, un portazo amortiguado... Ya para acabar sólo citar algunos pasajes del libro en los que más me identifico. “En un universo de ambiguidades ésta certeza viene una sóla vez, y nunca más, no importa cuantas vidas le toque a uno vivir”. “Ahora se que estuve yendo hacia ti, y tú hacia mí desde hace largo tiempo. Aunque ninguno de los dos percibía al otro antes de que nos conociéramos, había una especie de inconsciente certeza que cantaba alegremente bajo nuestra ignorancia, asegurando que nos reuniríamos ”. “El aspecto físico podía tener cierta importancia pero, para Robert lo que realmente importaba era la inteligencia y la pasión de vivir, la capacidad de conmover y conmoverse con sutilezas de la mente y el espíritu”. “Nunca la había visto así,... no es la foto sino lo que él le hizo, tan salvaje y libre, con los cabellos al viento, el rostro lleno de vida”.
 [La foto expresa la fuerza de esta peli, la de su actor principal(Edward Norton) encarnando un personaje (Derek) de dos caras: la de neonazi y la de hombre de familia.] David era un chico débil, tímido, introvertido. Sus ojos eran densos y magnéticos, atraían la mirada distraída sobre su rostro directamente a sus ojos. Tenía una mirada inquietante. Era delgado pero fibroso. Era característica su forma de inclinar la cabeza cuando hablaba, curvaba la espalda ladeando la cabeza. Tenía 16 años. Su madre le trataba exactamente como si tuviera 5. A pesar del malhumor y rechazo propios de la edad ella ni se inmutaba. El silencio era su refugio. A veces lloraba, sin consuelo, y ocurría algo terrible: cuando lloraba delante de la família le reprimían. Mamá! no llores. La humillación crónica que sufría ya no la podía hundir más. Su padre tenía una personalidad fuerte, autoritaria. Mandaba tanto en su familia como en su empresa de maderas. Le gustaba ser protagonista en las comidas familiares a las que no podía faltar nadie. Ahí, les hablaba de su forma de pensar (estaba muy orgulloso de si mismo), del país (era muy patriota, simpatizante de la extrema derecha), de política... Su hermano mayor con la muerte del padre era su referente. Se reflejaba en él. Su hermano era muy admirado en el barrio. David no era muy popular, su hermano sí. Era el líder de la banda, todo el mundo estaba muy orgulloso de él. De forma natural se fue metiendo en la banda, sin saber cómo ni porqué. Le alegró oir "es el hermano de Derek, será un gran tipo". En la escuela no tenía amigos, fuera sólo tenía ojos por la banda. El odio que sentía por si mismo y los demás lo canalizó gracias a la banda. Aprendió a respetar a los miembros de la banda, los únicos seres que le merecían todo el respeto del mundo. Por lo demás, todo podía ser odiado, de hecho no se odiaba a si mismo porque pertenecía a la banda y, claro... Cada noche iban a pasear o patrullar. Se sentía protegido y potenciado por la banda. Qué más podía pedir. Se sentía acogido, querido e importante. Cuando estaban en un parking o descampado solitario, Derek, les soltaba una arenga. "Odio a los inmigrantes que manchan la historia de un país libre, roban(a secas) y nos roban trabajo. Hay que erradicarlos". Esas eran sus tesis neonazis. Al principio no era raro que encontraran negros por la calle, los apalizaban sin más. Cuanto más eran más se animaban a patear, dentro del burullo, con sus contundentes botas altas con punta de hierro. La marginación, el racismo, los asesinos, el terrorismo... todo tiene sus cimientos, sus instigadores, sus cómplices. Viendo ésta película cuesta poco ver las causas del neonazismo. Un padre autoritario con su mujer e hijos. Muerte del padre, falta de dirección, referencias equivocadas, personalidad introvertida, marginación escolar por un lado. Ganas de juerga, de grupo, de ideología radical, de violencia y odio, por el otro. Comprendo pero no comparto lo que sienten estos chavales. El que hizo esta película también. Para retratar fielmente un problema de estos hay que razonar como ellos, saber cómo piensan, cómo se mueven y porqué. Finalmente con la convivencia con negros dentro de la prisión se demuestra una gran verdad: el conocimiento vence la ignorancia. Si convives con negros vas a dejar de odiarlos, vas a conocerlos. San Ignacio (se nota que estudié en los jesuitas) decía: "Señor, que te conozca; pq si te conozco te querré. Señor, que te quiera; pq si te quiero te seguiré". Para amar hay que conocer, si se conoce, puede que se llegue a amar... ¿Hay algo de lo que has hecho que haya servido para mejorar tu vida? (frase del film)
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UNIENDO CASUALIDADES
... esperando la casualidad buscada de mi vida, la más grande...
["Los Amantes del Círculo Polar" (Júlio Médem, 1998)]
Foto encabezamiento realizada por 'Galatea'
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