Blogia

UNIENDO CASUALIDADES

Paseo Romano II

[Continuación de un post de Galatea: Paseo Romano I]

"Julio Cesar le concedió la categoría de municipio. Realmente Tortosa fue importantisima en la epoca romana, tenía Colegio de sevires augustales, tributaba culto a Jupiter, Mercurio y Pan." . Dertosa, un día de invierno.


Mi querida Elisea,
Más aun sueño con nuestro reencuentro, nuestros paseos por la próspera ciudad que de aquí 41 meses abrirá sus murallas a todo el mundo para ofrecersele con todo su esplendor. El Puerto Fluvial, el Foro, las Termas y, oh, el Teatro. Cuánto lamento no haber presenciado tu estreno en ese marco incomparable. Desde el púlpito cautivaste tanto a senadores como patricios.
Dertosa, desde que goza de la autonomía otorgada por el César y es mantenida por nuestros tributos no dejamos de crecer. Nos beneficiamos de la cercanía de Tarraco, la gran metrápoli al este de tu ciudad.
Participo de la vida pública del municipio acudiendo semanalmente al Foro para negociar con comerciantes de otras ciudades, como el bien conocido Publius Cornelius, hombre eficaz y de fiar. Frecuento con más asiduidad el mercado martítimo tarraconense donde, a decir verdad, realizo las principales gestiones. La comunicación con Caesaraugusta es fluida, nunca mejor dicho.
Las aguas del Ebro llegan anchas por estos lares y el sentir de la ciudad se alza magestuoso en forma de esbelto puente, bella estructura que nos comunica hacia las tierras de poniente.
Últimamente estoy dedicándome en cuerpo y alma a las fiestas que ha convocado el governador en motivo de las victorias de nuestra legión Bética por las tierras meridionales de la cuaderna Sur.
A su solicitud propongo dos días dedicados a la música, representaciones teatrales y para distinguir en honores nuestra lengua: el concurso literario más prestigioso de nuestra demarcación. Son iniciativas sin precedentes que sólo pretenden cultivar disciplinas que me divierten y enriquecen las segundas partes de la jornada. Todas las mañanas las dedico a mis negocios pero durante las tardes paseo con algunos poetas y compongo mis propios poemas o cultivo otros géneros literarios. El último que me ocupa es la elaboración de nuestro árbol geneológico. Ni qué decir tiene que las tintas de mi estilete supuran de versos dedicados a vuestra merced!
Mi querida Elisea, quién pudiera pasear en tu compañía, quién pudiera relajarse en los siempre reparadores baños termales, oir los cantos angelicales o los versos encantados que vuestra familia pone nuestra disposición.
Mientras escribo éstas sinceras palabras observo el mismo río que me une a ti, que serpentea la tierra que de ti me separa, el mismo que me llevará de vuelta contigo.
Hago entrega a mi fiel y obstinado mensajero Hermes de éstos y otros deseos que entre líneas. Tu que conoces mi corazón, los sabrás leer y conservar en el tuyo.
Tu siempre amado,
Claudio.

Au, vola! (Adelante, vuela!)

Au, vola! (Adelante, vuela!)

[Letra de Arass, grupo de jesuitas jóvenes]

Volant per sobre les onades,Volando sobre las olas se ve,
la immensitat de l'oceà.la inmensidad del océano.
Mar tranquil•la o agitada,Mar tranquila o agitada,
mirall del món que està plorant.espejo de un mundo que está llorando.

Com un infant que descobreixComo un niño que descubre
el sol, la lluna i els estels.el sol, la luna y las estrellas.
Fent realitat somnis perduts,Haciendo realidad sueños perdidos,
convertint l'aigua bruta,convirtiendo el agua sucia,
en aigua clara i blava.en agua clara y azul.

Somnis d'un ocell, Sueños de un ave,
són realitat, són el vaixellhechos realidad, son la nave
que bufa endins d'un mar, que sopla dentro de un mar
ple de plors i misèries. lleno de llantos y miserias.

Sort del vol de l'ocell,que agita el mar rebel. Suerte hay del vuelo de la ave, que agita el mar rebelde.
Milers de gotes fredes,troben repòs al cel. Miles de gotas frías, encuentran reposo en el cielo.
El mar sense el seu vol,és un cor buit d'amor. El mar sin su vuelo, es un corazón vacío de amor.
Plana amb llibertat, el món t'ha confiat... Planea con libertad, el mundo te ha confiado...
moure del mar, les seves onades. mover de la mar, sus olas.
El mar sense el seu vol,és un cor buit d'amor.El mar sin su vuelo, es un corazón vacío de amor.

Reencuentro

Reencuentro

Pilar y Eric se conocieron durante tres días en la ciudad de Él. Breve pero intenso el tiempo que estuvieron juntos. Eric la conoció de entre un grupo de autocar que había venido de una ciudad que se halla a más de 5 horas de viaje desde la suya.

Eric había sido guía del grupo, le gustaba su trabajo. Se conocía todas las calles, sus recodos, su gente, cómo habían nacido los barrios, qué tipo de vida se desarrollaba en cada calle, plaza, a qué hora... De Pilar le llamó la atención su conversación animada, su curiosidad e interés y, por supuesto, su simpatía y vitalidad. Tenía un corazón alegre y animoso que le contagiaba un nosequé que aún le suponía una motivación extra para su trabajo, su voz resultaba todo menos monótona. Pero, - vamos a ver- se preguntaba, - ¿qué se de Pilar? Conocía muchas chicas a diario...

Pilar no se dió cuenta. No tuvo con él un comportamiento especial, sinó que se desenvolvía con naturalidad, como siempre.

Sólo que, al despedirse pidió una foto con el guía, Eric, y le preguntó su dirección,para mandársela por correo como recuerdo, se lo prometió.

A la primera carta con foto le siguieron la primera felicitación Navideña, la carta veraniega, un detalle un día cualquiera, una llamada, un correo electrónico y... a partir de allí una llúvia suave, constante y precisa de muchos, muchos correos electrónicos...

Hacía justo 3 años y dos meses de la foto que inmortalizó su encuentro de 3 días y su despedida en aquella esquina de la ciudad y, después de éste periodo, se encontraban allí de nuevo. Les separaban 20 metros, se vieron, se reconocieron pese a apreciar rasgos distintos y el paso del tiemp. Sin saber cómo, se unieron en un abrazo fuertísimo, como podéis ver...
Los agujeros negros absorven energía de tanta fuerza que ejercen sobre el espacio que les rodea. Ese abrazo era cósmico, todo su entorno se vió prendado de él aunque ellos prescindieron de todo, se tenían el uno al otro y nada más existía.

Tres años acumulando sentimientos de la otra persona, experiencias, inquietudes, alegrías, miedos a que todo acabara, nuevas notícias, dudas al sentido de todo aquello, a la fidelidad,...

Tres años de profundo conocimiento mútuo y allí estaban. Parecía un sueño. ¿Era utópica su relación? Su relación había peligrado, pero la constancia de la llúvia había calado en sus corazones... ese era su poder, creer en sus posibilidades, tener fe en ellos, pese a la distancia, la confianza en un sueño que día a día se encargaban de realizar y se confirmó con ese fantástico abrazo y.. sí, el beso, no me olvido de él. Era un beso generoso, tierno y apasionado de ella que a él le sabía a recompensa, a bebida, a bálsamo... tres días se habían prolongado tres años que ahora les pesaban lo que pesan tres años llenos de vida.

¿Un masaje?

¿Un masaje?

Qué fresquita estaba el agua. Mmm... qué sensación más refrescante, se estaba divinamente al sol. Tonificante, refrescante... La camisa no me molestaba, me protegía de las quemaduras. Ella estaba tumbada en la arena con los brazos construyendo una almohada. Me miró e hizo un gesto medido, sin gesticular demasiado, que enseguida interpreté. Cerró los ojos en cuanto notó mi reacción positiva.
La verdad es que me gustaba hacer masajes, es todo un arte. Ser consciente de que hay unas expectativas, una reacción a cada estímulo, un elemento para sorprender. Me gustan éste tipo de cosas en las que con la imaginación puedes sorprender, animar o satisfacer a alguien. Arrodillado me fui sentando, lenta y acompasádamente, hasta que noté su bañador húmedo bajo el mío. Desabroché la parte superior del bikini (vamos, lo único que es desabrochable).

Puse las yemas de mis dedos repartidas sobre su piel acariciando su espalda verticalmente: de arriba a abajo, sincronizando cada repetición con las olas que besaban la arena a pocos metros. Cogí la crema solar y dejé caer unas pocas gotas a lo largo de su columna vertebral. La piel estaba seca, muy fina. Dejé que fueran mis manos las que jugaran con la crema esparciéndola realizando dibujos circulares, sinuosos, siempre paralelos pero ondulantes y a diferentes intensidades...

Empezando por un lado desde el cuello fui pinzando su piel, con dedo pulgar e índice. Fui recorriendo todo ese lado, pasé por el fin de la espalda al otro lado y volví a subir hasta el cuello donde me entretuve un rato.

Ahora entraron en acción los nudillos de los dedos (la articulación de los dedos) que se presta muy bien a los masajes rotatorios.

Para reforzar la zona próxima al cuello hice un puntilleo equivalente al teclear rápido y sobre el resto de la espalda un ejercicio rotatorio con el dorso de la mano.

En las pausas renové la crema esparciéndola simétricamente con las manos juntas en la columna separándolas a la vez.

Cuando su espalda estaba seca de nuevo volví a los círculos y las líneas imaginarias sobre su cuerpo. Subia y bajaba como si mis dedos fueran las puas de un peine o rasclillo. Lentamente bajé mi rostro hacia su espalda y acaricié su piel con mis labios...

Ahora te toca a ti plasmar tus sensaciones a cada estímulo, antes y después del masaje, continuar la historia, poner diálogos, pensamientos... En un inicio pensaba intercalar los pensamientos de cada uno, de él y de ella pero he dejado el personaje “pasivo” que se exprese a través tuyo, con tu voz. Adelante!

Tipo de mirada bajo la cual queremos vivir

[La insoportable levedad del ser de Milan Kundera]

Todos necesitamos que alguien nos mire. Según el tipo de mirada hay cuatro categorías.

1) Los que anhelan la mirada de una cantidad infinita de ojos anónimos, del público. Si un dia se quedan sin público tienen la sensación que han perdido algo irrecuperable, se ahogan.

2) Los que necesitan la mirada de muchos ojos conocidos. Estos son los incansables organizadores de cócteles y cenas.

3) Luego estan los que necesitan de la mirada de la persona amada. Alguna vez se cerrarán los ojos de la persona amada y en el salón se hará la oscuridad.

4) Hay quienes viven bajo la mirada imaginaria de personas ausentes, personas que no están físicamente viviendo o que no estan junto a la persona en ese momento. Son los soñadores...

¿Qué os sugiere todo esto? ¿Bajo qué mirada vivís?

¿Hay límites para el amor?

Oigo en un programa de radio varias opiniones al respecto.
Por un lado hay quién comenta que ante una relación amorosa tiene que haber equilibrio. Si alguien ama alocadamente, sin medida está quitando la libertad al ser amado. Pasa a poseerlo y la pareja se siente prisionera de un "amor" que le supera y le da una imagen extraña de si misma. Ante todo equilibrio.

Por el otro lado San Agustín decía que "La única medida del amor es amar sin medida". Si caemos en la rutina, si tenemos miedo a ser demasiado pesados, si dejamos libertad absoluta a la pareja para que haga lo que quiera la cosa se puede enfriar.

¿Si uno siente el "amor" de la primera opinión debe cambiar? ¿El equilibrio hay que buscarse o no?

Cabañas de ensueños infantiles

Cabañas de ensueños infantiles

Jorge se pasaba por mi casa después de comer. Nos ayudaba a recoger la mesa, mi madre nos daba algún dulce y, con el tiempo justo de dar las gracias, nos largábamos al aire libre. Si la imaginación de un niño es grande imaginaros, si podéis, la combinación de las dos. Corríamos y jugábamos por un campo de arena, otro de pastos para caballos, el bosque y la playa. Sin embargo, nescesitábamos, un espacio propio. Lo del espacio era lo de menos. De lo que estábamos orgullosos era de tener una cabaña, un espacio propio donde "poder hacer lo que nos dé la gana".

La libertad de los niños es especial. Por un lado se caracteriza por la despreocupación y ausencia de responsabilidades pero por el otro hay miedo por lo desconocido, por algunas cosas que hacen adultos, por la incomprensión de sus órdenes y peligros que ellos ven...

Lluís Armengol definía otra característica, la amargura del llanto debido a la impotencia que sentimos por lo desvalido que es un niño pequeño: He vertido colonia a la alfombra. Huele bien. Mamá se ha enfadado y me ha gritado a pocos centímetros de mi cara (su aliento no huele igual de bien). He hecho una excursión por la cocina. Me han vetado la entrada. La cocina está prohibida. He metido los dedos en la sopa. Quemaba. Me han reñido. Me he encontrado un lápiz rojo. He pintado la pared. Me han pegado. Tocaba tomarme la leche. Pero yo quería agua! He llorado. Me han dejado sin merienda. Todo está prohibido, porqué me han traído al mundo?

En la cabaña no dejábamos entrar a ningún niño sin nuestro permiso. Ese poder nos satisfacía, todos los niños nos parecían mendigos mientras nosotros nos sentíamos como los principes de un cuento que desoían las súplicas de su pueblo. El egoísmo es otro rasgo infantil. ¡Con qué esmero acondicionamos nuestra cabaña!

Una vez limpio el suelo lo cubrimos de tejas para aislarnos de la humedad de la arena cuando anochecía. Cuando el sol hechaba la primera cabezadita tras el monte, hacíamos fuego (niños, no lo hagáis en casa) con papel de periódico y encima de una parrilla, que habíamos encontrado, calentábamos agua con una flanera y, luego, nos tomábamos un te o una infusión de hierbas prestadas de la abuela de Jorge, una amable señora.

Al llegar a casa mi madre, entre gritos, me preguntaba dónde había estado hasta tan tarde y porqué olía a humo. Maldita sea, los adultos no entienden nada.

Prejuicios

Prejuicios

[Entrecomilladas frases de Anthony de Mello (jesuita)]

Estamos llenos de contradicciones, uno más de nuestros engaños son las actitudes "políticamente correctas". ¿Quién reconoce no ser tolerante, solidario, abierto de mente, respetuoso? Pero, ¿quién está libre de prejuicios?
Tendemos a los clichés, las etiquetas, los encasillamientos. De alguna forma tenemos que clasificar a la gente para controlar la situación, nos es cómodo y, si me apuráis, necesario por pura salud mental. Sin embargo cada persona es única y aunque la sociedad nos uniforme a todos un poco nada tiene que ver uno con otro.
"Todas las ideas que generas en tu cabeza, son un obstáculo para ver esa persona tal y como es. Cada persona que nos conoce tiene una idea de ti. Por desgracia muchas personas se conforman con esa idea y no van más allá".
"Además, constantemente estamos haciendo valoraciones y juicios". Decimos que alguien es inteligente, feo, maleducado,... Pero tu eres tu. Seguramente "en función de mis intereses querré verte de una forma u otra".
"Cuando alguien diga 'eres muy especial para mi" hay un peligro. Se trata que "trates de satisfacer SU idea de ti y dejes de ser tu mism@. Cuando no le gustes tanto habrás perdido la libertad. Lo importante es amar a la persona, la interacción con ella, no sus elogios sinó sus hechos".

Ahora mismo, a través de mis palabras te estás haciendo una idea de mi. Conversando por el MSN con un desconocido o con correo electrónico, mucha gente se conoce por primera vez. ¿Se tienen menos prejuicios conociendo a alguien por Internet? ¿Es mejor de esta forma? ¿encasillamos menos si no revelamos ni la edad ni otros datos personales? ¿Puede que conozcamos a gente que no nos llamaría la atención de haberlos visto y habríamos desclasificado directamente de nuestra lista de posibles amistades?

El indomable Will Hunting (y 3)

El indomable Will Hunting (y 3)

- Tienes un alma gemela?
- Que si tengo... define eso.
- Alguien que te plantea retos...
- Tengo a Chacky.
- No.. Chacky es tu família. Se arrojaría en pleno tráfico por ti. Me refiero a alguien que amplie tu visión de las cosas. Que llegue a tu interior.
- Tengo, tengo..
- A quién.
- Tengo a muchos...
- Nombralos.
- Shakesperare, Niestzche, Frost, O’Connor, Kant, Locke...
- Estupendo, todos muertos.
- Para mi no!
- No, pero no puedes dialogar con ellos... ni comunicarte con ellos, Will...
- No, a menos que monte una sesión de espiritismo.
- Sí, ahí es donde quería llegar. No podrás llegar tener ese tipo de relación si eres incapaz de dar el primer paso, si tú sólo te imaginas que todo lo que vas a encontrar va a ser negativo.
- Te pones de lado del profe! No me gustaba el trabajo.
- No digas paridas! No se trata de esto, me da igual para quién trabajes. Puedes hacer lo que quieras. No hay nada que te condicione. Qué es lo que te apasiona? Qué deseas? Hay hombres que pasan la vida apilando ladrillos para que sus hijos tengan las oportunidades que se te están brindando.
- Yo no pedí esto.
- No, naciste con este don, no escurras el bulto con excusas.
- Que no escurra el bulto? Qué tiene de malo apilar ladrillos?
- Nada.
- Es algo bueno, las casas se construyen con ellos.
- Cierto, mi padre era albañíl, vale? Se deslomó para darme una educación.
- Exacto, es una profesión honrada, que hay de malo en arreglar coches: la gente depende de ellos para ir a trabajar, así que es algo honesto.
- Sí, tienes razón es honesto, también lo es viajar en tren 45min. para que los estudiantes encuentren cada mañana los suelos limpios y las papeleras vacías, es un trabajo honrado, seguro que lo elegiste por eso. Pero tengo una pregunta: Porqué precisamente ese edificio? Porqué eligiste la facultad técnica más prestigiosa de éste mundo y porqué terminabas a escondidas fórmulas de otras personas que sólo uno o dos en el mundo podrían resolver, y luego te ocultabas? No creo que eso sea honrado, Will. Qué quieres hacer?
- Quiero ser pastor(burlándose)...
- Mira, no estás contestando mis preguntas, véte! Me haces perder el tiempo
- No, no me voy, aún no es la hora! Pensaba que éramos amigos!
- Se acabó el recreo, vale?!
- No entiendo que.. tú vas a darme lecciones? Mírate ruina humana! Qué te da cuerda?
- Trabajar contigo.
- Y tu alma gemela? Estoy harto de almas gemelas! Y la tuya?
- Muerta.
- Exacto, está muerta! Ella la palma y tu recoges tus fichas y te das el pirú.
- Almenos jugué mi mano.
- Oh sí! La jugaste y la perdiste. Hay gente que pierde una mano como esa y tiene los huevos de volver a apostar.
- Mírame, qué quieres hacer?!..... ..... ..... Tienes respuestas de mierda para casi todo, pero te hago una simple pregunta y eres incapaz de responderme con sinceridad. Porqué no lo sabes. Adiós pastorcita!

El indomable Will Hunting (2)

El indomable Will Hunting (2)

- Eres un aficionado
- Se lo que estoy haciendo, sí. No se preocupe, está controlado. Sí pero esa chica es, ya sabe: bonita, lista, divertida... distinta de las otras que he conocido.
- Pues llámala, Romeo.
- Para qué? para que me de cuenta de que no es tan lista, que es tope aburrida? No se, yo... esa chica ahora es perfecta y no quiero estropearlo.
- Quizá lo que te preocupa es que tu dejes de ser perfecto. Te has montado una filosofía perfecta. De este modo podrás pasar toda tu vida sin conocer a nadie de verdad.
Mi mujer se tiraba pedos cuando estaba nerviosa, tenía sus pequeños detalles que la hacían maravillosa. Se tiraba pedos mientras dormía, una vez se tiró uno que despertó al perro. Ella se despertó y me preguntó si había sido yo y dijé: -Sí.
Ese tipo de detalles es una de las cosas que encuentro a faltar, las pequeñas idiosincracias como yo las llamaba, la convirtieron en mi mujer. Y ella sabía muchas cosas sobre mi, conocía todos mis pecadillos, la gente llama a estas cosas defectos pero no lo son, son lo mejor. Nosotros escojemos a quién dejamos entrar en nuestro mundo. No eres perfecto amigo y voy a ahorrarte el suspense: la chica que conociste tampoco lo es. Lo único que importa es si soys perfectos como pareja, esa es la clave, la intimidad se basa en eso. Puedes saber un montón de cosas pero solo podrás averiguarlo dándole una oportunidad, eso no lo aprenderás de un viejo chocho como yo, y aunque pudiera no ayudaría un pringado como tu...
- Y porqué? Ya me lo has contado todo... O Dios, hablas más que todos los psiquiatras que he conocido en mi vida.
- Yo enseño ésta mierda pero no se muy bien cómo.
- Has pensado en volver a casarte?
- Mi mujer está muerta.
- Por eso he dicho “volver”...
- Está muerta...
- Ya... Te has montado una filosofía cojonuda: “así podrás pasar el resto de tu vida sin conocer a nadie de verdad”.
- Es la hora.

El indomable Will Hunting (1)

El indomable Will Hunting (1)

[Fragmento de la película “El indomable Will Hunting”. Conversación entre el maestro y el chico.]

-Estuve pensando en lo que me dijiste el otro día, sobre mi pintura. Me pasé casi toda la noche pensando. Y se me ocurrió una idea, luego caí en un sueño plácido y no he vuelto a pensar en ti.
- Sabes qué se me ocurrió?
-No.
-Que eres un crío. Y que en realidad no tienes ni idea de lo que hablas.
-Vaya, gracias.
-Es normal. Nunca has salido de Boston.
-No.
-Si te pregunto algo sobre arte me responderás contándome todos los libros que se han escrito. Miguel Ángel: Lo sabes todo. Vida y obra, aspiraciones políticas, su amistad con el Papa, su orientación sexual, lo que haga falta. Pero tu no puedes decirme cómo huele la Capilla Sixtina. Nunca has estado ahí y has contemplado ese hermoso techo, no lo has visto.

-Si te pregunto por las mujeres, supongo que me darás la lista de tus favoritas. Puede que hayas hechado unos cuantos polvos. Pero no puedes decirme lo que se siente cuando te despiertas junto una mujer y te invade la felicidad.

-Eres duro. Si te pregunto por la guerra, probablemente citarás algo de Shakespeare: “de nuevo en la brecha amigos míos”, pero no has estado en ninguna, nunca has sostenido tu mejor amigo entre tus brazos, esperando tu ayuda mientras exhala su último suspiro.

-Si te pregunto por el amor me citarás un soneto pero nunca has mirado una mujer y te has sentido vulnerable, ni te has visto reflejado en sus ojos. No has pensado que Dios ha puesto un ángel en la tierra para ti. Para que te rescate de los pozos del infierno. Ni que se siente en ser su ángel, en darlo todo, en darlo para siempre y pasarlo todo, incluso por el cáncer. No sabes lo que es vivir en el hospital durante 2 meses cogiendo su mano porqué los médicos vieron en tus ojos que el término “horario de visitas” no iba contigo. No sabes lo que significa perder alguien porqué sólo lo sabrás cuando ames alguien más que a ti mismo. Dudo que te hayas atrevido a amar de este modo.

-Te miro y no veo un hombre inteligente y confiado. Veo a un chaval creído y cagado de miedo. Eres un genio Will, esto nadie lo niega. Nadie puede comprender lo que pasa en tu interior. En cambio presumes de saberlo todo de mi porqué viste un cuadro que pinté y rajaste mi puta vida de arriba a abajo.
Eres huérfano verdad? Crees que se lo dura y penosa que ha sido tu vida, cómo te sientes, quién eres porqué he leído Oliver Twist? Un libro basta para definirte? Personalmente eso me importa una mierda, porqué sabes qué? No puedo aprender nada de ti ni leer nada de ti en un maldito libro. Pero si quieres saber de ti, de quién eres, estaré fascinado, a eso me apunto, pero no quieres hacerlo, tienes miedo, te aterroriza decir lo que sientes... tu mueves chaval.

Aetalag (V y último)

Nos dirigimos a un local, atravesando el barrio antiguo, entre callejuelas, donde servían infusiones. Nos sentamos. La tenía más cerca que nunca pero, sin embargo, la sensación era extraña. Ahora la podía ver bien, pocos centímetros nos separaban, sin embargo, ah! Ya se! Era esa mirada… Removía lentamente el te, con una cuchara, pero lo hacía distraídamente mientras miraba a la calle. Quizá lo hacía a menudo, se perdía sobrevolando su realidad para encontrarse en algún lugar del Norte con su amado.
Cuando regresó, empezamos a charlar sin muchas ganas. Los silencios abundaban, la distancia era mucha. Para romper el hielo no sobrepasamos los tres o cuatro temas habituales entre desconocidos. Cuando se conoce a alguien epistolarmente, desde los sentimientos, las profundidades del alma hay un conocimiento ineludible para hacer completa la relación, para seguir avanzando. Sólo cuando se produce el encuentro personal se puede seguir conociendo a la persona sin perderse en una navegación a la deriva. Ya no podía seguir más tiempo ascendiendo por el río sin llegar a SU puente de piedra, sin reunirme con ella. Tarde o temprano teníamos que encontrarnos de verdad. Así fue.
Me sugirió ir a visitar un poco la ciudad. Ese día no escriviría nada, dijo. Me tenía a mi hoy, no se tenía todos los días algo que hacer fuera de pensar en una cuarta dimensión paralela a su realidad. De hecho vivía encerrada en su pasado. Le era una carga afrontar el presente.
La tarde pasó volando. Templos, esculturas, arte romano… Hasta que me llevó a unas danzas cerca del puente, en la plaza, antiguo foro romano. Eran las siete de la tarde cuando sonaron las campanas.
De inmediato le agarré la mano, estaba temblando, la sostuve, la abracé y al notar un peso muerto en mis brazos, la llevé hasta encontrar un sitio adecuado donde dejarla descansar. Un leve mareo, susto. Se tomó un dulce y escuchamos la música. Pronto empezó a seguir el ritmo con los pies y, de pronto, empezo a bailar. Yo intentaba dejarme llevar pero al seguir sus pasos me perdía, un desastre. Luego en un baile en círculos con toda la plaza me fui animando y al final terminé bailando mejor de lo que pensaba, hasta no lo hice tan mal.
Llegó la noche, sobre la ciudad se cernía la niebla que todo lo envolvía y enmarañaba. Llegué, sin saber muy bien cómo a mi habitación. Estaba todo a oscuras, rocé la puerta con mis manos para cerrarla y, ahhh! Me he pinchado con un trozo de madera suelta, ah, debe ser ese clavo mal clavado. Me tumbé en la cama y…
Al día siguiente tomé el barco río abajo. Me había olvidado de todo. Parecía no saber distinguir los paisajes entre la neblina matinal como difusos eran los pensamientos que rodeaban a Aetalag. Partimos, soltamos amarras. Parecían sueños… algo enterrado en algún lugar recóndito de la memória pero, ah! Recordé que me dolía el dedo cuando toqué un remo. Sí, Aetalag, la dama de la niebla había estado conmigo. Me tumbé y, allí atrás me pareció ver una figura encima del puente blandiendo un pañuelo.

Aetalag (IV)

Aetalag (IV)

Por fin, pasó lo que era natural que pasase. Nos acabamos encontrando físicamente. Quedamos en el Puerto. La reconocí y levanté ligeramente mi brazo derecho, como habíamos acordado.

Era tal y como la recordaba. Altiva, cada uno de los átomos de su cuerpo procuraba estar lo más estirado y derecho posible. Fuerte, su porte digno, semblante serio. Rostro bien proporcionado: frente ancha, pómulos altos y labios carnosos. Su recogido no dejaba ningún cabello al azar, lo protegía con una prenda negra. Su mirada era directa, la proyectaban dos enormes ojos oscuros. Su nariz no destacaba, sólo era un relieve más de su pálida tez que se levantaba sobre un cuello arropado por unas ropas de terciopelo rojo que culminaban con un favorecedor cuello blanco ondulado.

Balbuceé un saludo, le besé la mano y aguanté la mirada de abajo a arriba cuando me incorporé.

-Tenía que conocerte. Aunque hasta ahora sólo te haya leído y observado de lejos, quería saber algo más de ti, en persona. Eres la dama de la niebla, del misterio. Apareces y desapareces de ella para ir al puente y, siempre a la misma hora, tirar una botella mensajera mientras tu mirada se pierde en algún lugar delante de ti.

-Buff… estoy agotada, una carga muy pesada me oprime. Conocerte ha sido para mi una liberación. Los mensajes en el río no tenían como objeto encontrarte. Los escribía y los sigo escribiendo por otro motivo. La hora concreta en la que realizo los envíos también, todo tiene una explicación, otra cosa es que te la de ahora. De todos modos compartiré mi pesar y mi infinita tristeza contigo. Esa tristeza es la que me acompañaba cada tarde cuando me has visto.

Anduvimos por el paseo que acompaña al río y me fue contando entresijos de su pasado.

El Amor Arrebatado centra mi vida. Sólo me he enamorado una vez. Eso no significa que me cierre por completo a nada. Sólo siento que algo irrecuperable “se fue, se perdió por ese camino del que nunca vuelve, se alejó y desapareció para siempre. Por ahí se fue mi Amor”. Durante años lo tuvieron encarcelado, preso, privado de toda libertad. Estaba muy al norte, donde los barcos quedan encallados en el mar y los días duran meses. Él fue preso de guerra pero durante una revisión, por error fue confundido por otro preso que se fugó en su lugar. Ese cambio de identidades fue terrible, le supuso pasar un total de cinco años en la cárcel más fría e hinóspita del continente. No se me escaparon las noticias sobre él y la “vida” en la cárcel, un maldito día me enteré que le ejecutaban. Asistí. Eran las siete en punto de la tarde cuando un gritó ahogado finó su vida y enterró la mía. Sólo así, escribiendo cada día a la misma hora consigo alejar un poquito más la soga del error, la fatalidad, la injusticia y la infinita tristeza.

Aetalag (III)

Aetalag (III)

Aetalag no se asustó al leer el mensaje. En la primera ocasión que tuvo le escribió un mensaje a su atrevido lector facilitándole su dirección y así fue como se siguieron carteando con más comodidad aunque no dejó de entregar botellas al río. Basaban su relación en la confianza. No buscaban nada en el otro que no fuera compartir sentimientos, pensamientos y experiencias que les inquietaban, les apetecía compartir,… Para ella era importante conocer de primera mano las sensaciones de lo que escribía sobre su fiel amigo. Para él era un constante descubrir y descubrirse. Fruto de sus experiencias anteriores le planteó su deseo para su relación de amistad:

Para mí el más grande tesoro que hay en el mundo es la amistad. Es lo único que realmente nos pertenece puesto la vida nos ha sido dada y todo lo que tenemos se nos puede ir sin previo aviso en la primera riada. La amistad no. Si algún ideal tengo, si alguna utopía creo posible se trata de la amistad… “ese espacio donde cabe la espontaneidad, el respeto, la alegría más pura de vivir, de vivir a fondo, de experimentar y sobretodo ese espacio en el que entre los dos se crea un clima de complicidad y sinceridad difíciles de encontrar”.
Pronto desearía verte, vale más media hora de encuentro físico entre dos personas que cientos de cartas… Hacemos más caso a la opinión directa de un conocido que las reflexiones de terceras personas en un libro. Las palabras se las suele llevar el viento, tarde o temprano, los hechos pesan más.
Por carta nos damos una imagen no del todo real... Tu sabes seducir al lector con esa sensibilidad y con esas palabras que tienen esa magia que te une a él, espiritualmente hablando… Supongo que fue ésta carga espiritual que me conecto a ti...
Pronto quiero poner a prueba mi ideal de amistad. No se trata de un estado intermedio antes del “algo más”. No es algo menos que el amor y algo más que el ser conocidos. Los amigos se tienen el uno al otro como “el niño y la niña que, perdidos en el bosque se agarran de la mano para reconfortarse y buscar una salida común”. Es ese compartir, ese poner la vida en común mi ideal de amistad querida Aetalag.

Aetalag (II)

Aetalag (II)

Dicen que los salmones son capaces de nadar contracorriente, río arriba, para ir a morir en el sitio exacto donde nacieron. No todos lo consiguen. A veces eso significa salvar cascadas de más de dos metros y lo logran sin escatimar esfuerzos.
Cada dia remontaba el río con mi embarcación para llegar a la hora exacta y ser el primero en leer el texto de la chica. Solía transcribirlo por la noche, guardarlo en un bagul y, al dia siguiente dejar que la botella siguiera su destino para que otros destinatarios tuvieran la misma suerte. Aetalag me llenaba noches y días de sueños magníficos y así fueron pasando días, semanas y meses sin que ningún día dejara de acercarme al río de piedra para contemplar la mirada perdida de Aetalag y el inefable momento en que la botella impactaba con el agua del río.
Esa mirada perdida le decía tantas cosas… estaría tan sola… Quizá no tenía a nadie y esa era una manera de entretener las horas muertas en su casa atrapada por el inmutable silencio. No sentía compasión sinó respeto. Las historias de la chica le hacían fantasear, había un mundo paralelo donde todo era posible y no había reglas, convenciones sociales, bien ni mal. Las lecturas le sumían en tal estado de placer que un enorme deseo de agradecimiento le poseía y… enseguida se daba cuenta que no… que una cosa era la fantasía y otra la realidad. Los textos no le pertenecían a él y la autora no reclamaba respuesta ni intercambio alguno. Debía respetar su libertad. Sin embargo su corazón era de la misma pasta del instinto de los salmones y venció todas sus resistencias para avanzar río arriba hasta el puente.
Quería conocerla. . Sabía muchas cosas de ella que ahora no le servirían de nada. Como el puente no era el rincón donde soñaba cada noche tampoco sus fantasías se harían paso en forma de frases y diálogos con ella. Se sentía bloqueado, impedido y cojo al no poder usar la fuerza y habilidad de su imaginación para interaccionar con ella y tener que salir del paso con torpes palabras que no serían oídas por venir de un desconocido. Valdría la pena el riesgo? Quizá después de su encuentro ya no enviaría más mensajes o cambiaría de río o de puente.

1a Propuesta: Etna Cifi Not sigue en el punto más alto del puente y se reune, a la hora de siempre, con Aetalag.

2a Propuesta: Etna Cifi Not deja una botella en el puente con el mensaje “no soy de los que dejan escapar a personas especiales como tu… así es la vida: te cruzas con sólo unas pocas personas interesantes a lo largo de este corto camino. Quieres ser mi amiga? Volveré”. Se esconde y se asegura que Aetalag lo recoja y lo lea.

Aetalag (I)

Aetalag (I)

La conocí en Atsu Guara Seac lanzando cada día una botella a las aguas del Orbe. Yo soy Etna Cifi Not, navegante. Distribuyo mercancías de Atsu Guara Seac hacia poblaciones más al este o al revés, importo mercancías marítimas río arriba hasta la ciudad.
Cada tarde al arribar a puerto una chica, Aetalag, está en lo más alto del puente. Su tez altiva, erguida sobre un cuello bien arropado. Guantes de piel sostienen una botella. Cuando el último barco ha atracado al puerto ella, sin dejar de mirar al infinito, deja caer su botella al río y, cuando la ve desaparecer, se va, como una sombra entre la niebla. Cada día, a la misma hora.
Una tarde soleada me atreví a realizar un plan que hacía tiempo que me rondaba en la cabeza: tirarme al río para recoger la botella. Como cada tarde Aetalag soltó la botella y al cabo de unos minutos la vi pasar y, sin pensarlo dos veces, salté hacia ella. Una vez en tierra, en la misma orilla abrí la botella que tapaba un pedazo de corcho. Del interior de la botella saqué un trozo de pergamino escrito con mucho esmero con la tinta habitual. Leí su contenido y me asombré. No estaba habituado a leer más que tratados comerciales y otros documentos establecidos para el comercio. Eso era... nuevo, mágico, estimulante, fantástico.
Era una narración que llamé novela puesto que en navegación hay un instrumento, la "manivela", que sirve para desplegar lo que se conecta a ella mediante una cuerda y, ese pedazo de papel escrito con tinta, aquella tarde, me desplegó la mente!

Amistad

[Leyendo "La identidad" de Milan Kundera reflexiono sobre la amistad cruzando frases del libro con pensamientos]

"La amistad le es indispensable al hombre para el buen funcionamiento de la memoria. Para que la integridad del propio yo no se encoja hay que mantener regularmente el contacto con los testigos del pasado, los amigos. Son nuestro espejo.

Lo que más deseé en mi infancia era otra cosa: la amistad como valor superior, por encima de todo. Me gustaba decir: entre la verdad y el amigo, me quedo con el amigo.

Hoy ya no vale, valía para Los tres mosqueteros donde los cuatro amigos se encuentran a veces en bandos opuestos, obligados a luchar entre sí. La ideología imperaba sobre la verdad de cada bando, sobre el rei, nada menos.

¿Cómo habrá nacido la amistad? Seguramente como una alianza contra el enemigo o la adversidad... Puedes pasar la vida sin amigos porqué hoy en día las circunstancias no se prestan a buscar a un amigo herido en el campo de batalla, ni a desenvainar el sable para defenderlo. Atravesamos la vida sin mayores peligros, y por lo tanto, sin amistades a poner a prueba.

Ya no se puede pedir a un amigo algo que le perjudique para hacerte un favor, sería una descortesía y la amistad actual es un pacto de cortesía, está vacia de contenido, de lealtad incondicional.

La gente que te conoce puede actuar de dos maneras: unos se uniran, discretamente, en la neutralidad, como si no vieran u oyeran nada. Entre los otros, los valientes y considerados, estaran tus amigos. Esos te seguiran defendiendo so pena de ser mal vistos por el colectivo."

En estos pasajes se plantea la pérdida de contenido de la amistad. Quien se puede considerar amigo tuyo? Dicen que se pueden contar con la palma de la mano... La vida pone algunas pruebas y con los hechos se demuestra o se desmiente la amistad. Sin embargo, en general nunca lo sabemos, dudamos de si es o no nuestro/a amigo/a hasta que el destino te separa físicamente de él/ella y, entonces, si la comunicación permanece, hay amistad. Sinó, si no hay voluntad de hacer el "esfuerzo" de preguntar por él/ella, la amistad, si es que existió en realidad, se diluye.
Nuestros amigos estan dispuestos a dar la cara por nosotros? Y nosotros por ellos?

Mi homenaje a 'Puentes de Madison County'

Mi homenaje a 'Puentes de Madison County'

Esta es una historia para vivirla, de estas que te acarician el corazón con unos dedos invisibles, suaves y expertos.

Es una película que te sumerge en el mundo de los gestos que hablan solos, en los silencios, en la magistral interpretación de los protagonistas... La sencillez sobresale por sí misma. Se nota que han preparado hasta el último detalle para que todo aparente naturalidad haciendo que toda la atención se concentre únicamente en la pareja protagonista: un hombre y una mujer, ni más ni menos. Me parecen tan auténticos!! Todo lo que hacen lo sienten! Se quieren y respetan de verdad. Un “te quiero” o “estás guapíssima” suenan creíbles y no como dos frases sueltas perdidas en un guión preconcebido.
Se crea un clima propio de confianza entre ellos y a la vez de transparencia con el público. Parece paradójico, pero la sencillez de vida y de comportamiento que traen consigo contrasta con la complejidad de “el último cowboy”(Robert) y de la emergente personalidad de Francesca que “busca un lugar para bailar”.

En el libro el autor dice que la historia (la real, en la que se basa la película y libro) es toda una contribución “en un mundo en el que el compromiso personal en todas sus formas parece desmoronarse y el amor se ha convertido en un asunto de convivencia”.

Me ha ayudado a profundizar en el amor en mayúsculas (del que desconozco sus secretos) y en el intrincado mundo femenino (algun dia llegaré a conocerlo bien?) de una mujer ama de casa que da su vida por un sedentario marido y por unos escurridizos hijos que no aprecian la labor entregada de su madre.
De Robert me quedo con su idea de amor único, sus detalles, comprensión, su saber tratarla y hacerla sentir mujer (despertar su sexualidad adormecida, y de qué manera!!), hacer que se valore, que se cuide... Todo esto le honra.. uno se siente como que se le ha hecho justicia a una mujer que se merece una caricia, una bebida fresca, un baile, un paseo a la luz de las estrellas, un portazo amortiguado...
Ya para acabar sólo citar algunos pasajes del libro en los que más me identifico.


“En un universo de ambiguidades ésta certeza viene una sóla vez, y nunca más, no importa cuantas vidas le toque a uno vivir”.
“Ahora se que estuve yendo hacia ti, y tú hacia mí desde hace largo tiempo. Aunque ninguno de los dos percibía al otro antes de que nos conociéramos, había una especie de inconsciente certeza que cantaba alegremente bajo nuestra ignorancia, asegurando que nos reuniríamos ”.
“El aspecto físico podía tener cierta importancia pero, para Robert lo que realmente importaba era la inteligencia y la pasión de vivir, la capacidad de conmover y conmoverse con sutilezas de la mente y el espíritu”.
“Nunca la había visto así,... no es la foto sino lo que él le hizo, tan salvaje y libre, con los cabellos al viento, el rostro lleno de vida”.

Pompas de jabón

Pompas de jabón

Érase una vez un chico, camarero en verano, que salía del bar hacia la terraza llena de mesas y sillas la mayoría atendidas, algunas por atender. Era una agradable tarde de verano que discurría sin mayor dificultad. El chico estaba más bien cansado, muchas horas de trabajo, pocas horas libres, ningún dia de descanso. En un instante cualquiera, sin pedir permiso le fue a reencontrar la vieja “ilusión de la infancia”.
Una niña se había levantado de la silla donde descansaba junto a su padre y corría hacia una pompa de jabón. Con una sonrisa en la cara y sin perder “su” pompa, crece su entusiasmo, la confianza en si misma y se lanza a seguir su traviesa y juguetona pompa. Era algo maravilloso. Veía en los ojos de la niña la fascinación que una vez a él le produjo “fabricar” sus propias pompas de jabón.
Era tan sencilla y perfecta a la vez... apenas unas gotas de jabón con una caricia de aire, le sugería algo tan mágico como imaginar el propio Dios soplando larga y cuidadosamente para formar la Tierra, como le contaron de pequeño. Seguir el vuelo errático de ese globo transparente le sumió en sueños. Ahora se dejaba transportar como si él mismo fuera una pompa de jabón.

Era como el dejarse mecer por las olas del mar. El viento jugueteaba con él, se sentía tan ligero... no sentía nada: ni el peso de la bandeja repleta de copas y botellas sobre su maltrecha muñeca, ni inoportunas punzadas lumbares. No tenía que agacharse para recoger la mesa, hacer equilibrios con la bandeja ni preocuparse por... sólo dejarse mecer por las caprichosas corrientes de aire. Si ascendía o caía no le importaba, se retorcía, daba círculos imposibles o trazaba parábolas perfectas, giraba o cambiaba de ritmo brúscamente. Cuando ya no le embriagaba el movimiento constante se dio cuenta de que unas manitas no paraban de agitarse no muy lejos de él tratando, en vano, de recogerla. Eran las de la niña. Estaba volcada en el juego y encantada de conseguir atrapar esa esfera de cristal que, sin avisar, se le había escapado sin darse cuenta que cuanto más movía las manos, más se alejaría de tocar la pompa. Le fascinaban los colores de esa pequeña esfera acuosa: un fluido de colores azulados iba girando por las paredes de la esfera por efecto de la gravedad y debido al incesante girar de la pompa. Si se fijaba con detenimiento podía verse reflejada, pero al revés. Paró de mover las manos para concentrarse en los reflejos de la pompa,entonces, como si perdiera energía, la pompa fue bajando lentamente hacia el suelo frío de piedra. Pero entre la pompa y el suelo había el espacio suficiente para que una suave mano infantil se interpusiera entre los dos y... PLAF, el más etéreo producto de los sueños de la niña fiel a su naturaleza efímera desapareció con la misma mágia fascinante con la que había aparecido.

Así fue como conluyó un reparador paréntesis para el chico, un sano ejercicio de imaginación para colorear la (a veces) fría, dura, aburrida y previsible realidad. Ahora sentía esa realidad concentrada en el peso de la bandeja.
- Una caña para mi y un zumo de melocotón para la niña, le dictó el padre.

Desnudez muerta (Nuesa morta)

Desnudez muerta (Nuesa morta)

[Susanna Gassiot]


Una gota fría Una gota freda
resbala sobre su piel caliente rellisca damunt sa pell calenta
ahogándose en el sudor ofegant-se en la suor
de unas bastas manos, no queridas, d'unes bastes mans, no volgudes,
que recorren sus pechos temblorosos que recorren sos pits tremolosos
entre sollozos de angustia entre sanglots d'angúnia.
Él ha muerto su desnudez Ell ha mort sa nuesa
y la ha hecho sucia. i l'ha fet bruta.
Ella se ha visto desnuda Ella s'ha vist despullada
y ha llorado i ha plorat.