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Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2006. Resumen
Al otro lado del cristal.![]() Ella estaba muy enamorada de Él y Él de Ella. Se habían visto por última vez hacía mucho tiempo. El tiempo. Dicen que cuando uno lo pasa bien vuela pero que, caprichosamente, en los momentos críticos se entretiene. Sino, piensa un momento en tu infancia. ¿No te parecen eternos esos años de la infancia? El cole. Llegar a las 9 y llegar a casa a las 17:45h, buffff... una eternidad. Cada hora de clase se hacía larguísima, interminable, soporífera, densa, pesada... Quizá te has enamorado alguna vez. ¿Cuánto duró la emoción del primer beso? ¿Y la consternación al recibir una noticia terrible?¿Y el mejor viaje de tu vida? ¿Y la tristeza por la muerte de alguien muy especial?¿ Y la explosión de emoción del estadio de futbol de tu equipo favorito al marcarse un gol en el último minuto? ¿Y el terror o miedo antes de descubrir el origen de unos pasos, señales sospechosas...?¿Y la satisfacción por haber aprobado el exámen de conducir? Hoy, el dia le deparaba una nueva imagen sorprendente. Se levantó de la cama y, como cada mañana se fue al baño... Se desnudó y, al mirarse al espejo, le vió. En vez de ver el reflejo soñoliento de una chica joven vio el torso desnudo de un chico: Él. Abrió y cerró sus párpados varias veces y la imagen no desaparecía. Cerró la puerta del baño y al volverse hacia el espejo, Él seguía ahí. Estático y con los brazos estirados, inmóvil. Ella se acercó al cristal poco a poco. El escaso metro y medio que les separaban tardó en cubrirlo un par de minutos. Muy lentamente sus cuerpos se fueron acercando hasta estar a escasos milímetros uno de otro y, sin embargo, tan lejos. ¿La fina capa de un cristal? ¿Cómo de cerca estaban, existía el tiempo o el espacio para ellos o siempre que estaban juntos, uno delante del otro, el tiempo parecía pararse y el espacio no ir más allá de sus bocas, sus rostros y sus cuerpos? Entonces, Él, empezó a moverse y sus movimientos se coordinaron con los de Ella. Levantaron sus manos hasta ponerlas unas delante de las otras, acercaron su caras, giraron sus cuellos hasta que podía dibujarse un dulce beso entre ellas, cerraron sus ojos y... Al principio Ella sólo notaba el frío cristal del espejo pero, poc a poco, se fue calentando, pareciéndose a la temperatura de los labios de Él tal y como los recordaba. Incluso el cristal parecía menos duro. No sabía cuanto tiempo estubo ahí, pegada al espejo, soñando en atravesarlo para ir al espacio perdido detrás del espejo que tantos niños han intentado acceder rompiendo todo tipo de espejos y encontrando, decepcionantemente, un negro metal opaco, duro, oscuro, cerrado e inaccesible. Parecía que en ese espacio imaginario estaba Él. Pero eso nunca lo supo ni le importaba. No trataba de encontrarle en un sitio. Su mundo no entendía espacio y tiempo: Él llenaba su corazón y Ella el de Él, no importaba donde ni cuando estubieran. Sólo sabia que junto a él o a su recuerdo, Ella vivía con otra intensidad, sometida a otras vibraciones. Separó los labios del cristal y volvió a ver su rostro, el reflejo soñoliento de una chica joven. Sin embargo, noches después, se convenció a si misma que no sólo había notado un frío cristal pegado a sus labios sino creía haber notado el tacto suave unos labios y una juguetona lengua... la de su amado. Se volverían a ver. Habían pasado muchos meses pero estaban más enamorados que nunca. Se habían dado cuenta que lejos o cerca nunca nada y nadie harían olvidarse el uno del otro. Por más kilómetros que les separaran, el recuerdo del otro estaba tan cerca como estan los dedos de tu mano de su reflejo cuando pones la palma de tu mano contra el espejo de tu baño.
Y entonces, saco la cabecita por encima.![]() A veces me pasa: ante una situación salgo del paso como puedo para luego reflexionar y resolverla (mejor) como la siento... Y es que creo que a las cosas importantes de la vida hay que dejarle hacer al corazón. Es más listo de lo que creemos, tiene intuición, sabe lo que nos conviene. Pero eso no significa que no tengamos que objetivar algunas emociones y pasiones. Pero aquellos sentimientos que nos alegran el corazón hay que escucharlos, aprovecharse de su fuerza y, como decía Balmes, darles dirección. Quizá ahora pienses que soy idealista aunque de nuevo te digo que "no todo es lo que parece ser". Son escasos los ratillos de tranquilidad, los instantes en que sacamos la cabecilla por encima del mundo y nos atrevemos a acariciar ALGO. Lo que dicen del amor ¿Qué es amor?¿Una locura temporal inducida por sustancias químicas en el cerebro?¿Una inefable sensación colindante con la experiencia religiosa activada por la presencia de la persona amada?¿Un truco de marketing?¿Una devastadora ocurrencia periódica en la vida de la mayoría de personas que suele terminar en dolor?¿La ausencia de dolor?¿Un virus informático? [Frase anónima]JOSE LUIS SAMPEDRO Qué son una pareja de ancianos, sentados en el banco del parque de su barrio? No llaman la atención de nadie, sin embargo, la pareja no está en ese banco sino en otro mundo suyo, flotando sobre lo cotidiano. Una vez más, lo visible esconde la honda verdad. Su silencio está lleno de mensajes; su momento, cuajado de recuerdos convividos, de días memorables y perennes paisajes: por eso las dos miradas ausentes, las sonrisas inefables. Cae la tarde. Los ancianos se levantan con esfuerzo, cada uno sostiene al otro en el andar vacilante. Están en la última fase de su vida, por eso cada hora vale tanto; no durará mucho el que más dure. ¿Para qué seguir? ¿Para quién? Les adelanta un joven deportista a toda velocidad. Se pregunta ‘¿qué harán los viejos por las noches'. Es demasiado joven para saber que no hacen el amor. Lo son. JOSE ANTONIO MARINA ¿El amor está sometido a deberes? Mis alumnos adolescentes contestan unánimemente que no, que el amor es espontaneidad, expansión gozosa, libertad, y eso implica no hacer nada por obligación. Entienden que todo lo que se hace por deber es una hipocresía, una falta de autenticidad. Cumplir un deber es siempre una tarea molesta; una relación amorosa ha de ser fácil y placentera. No me extraña que el amor, tal como lo entienden, sea algo tan frágil frente a frustraciones, molestias o desencuentros. A lo que más se parece el amor es a una estimulante conversación. Ambas relaciones están sometidas a los mismos deberes: hablar, escuchar, mantener viva la comunicación, interesarse o divertirse mutuamente; esforzarse en que no haya pausas interminables, evitar malentendidos, las susceptibilidades y, sobre todo, proporcionar esos pequeños premios que hacen que la otra persona desee seguir conversando. LUIS ROJAS MARCOS La felicidad para la mayoría de personas se encuentra sobretodo en el amor. Las relaciones, no obstante, necesitan ser afinadas continuamente para adaptarse a los cambios de talante de cada uno y resolver los conflictos que vayan surgiendo. El optimismo en una relación asegura más felicidad y duración en el tiempo. Por ejemplo, si uno llega enfadado a casa del trabajo y la explicación del otro es: “Algo le ha debido de ocurrir en la oficina para que esté de mal humor”, es optimista frente a “su enfado es una prueba más de su mal carácter, nunca cambiará”. ELLA (I) De pequeño, pasada la edad de las travesuras, fui un niño que tenía bastante interiorizado el sentido de la responsabilidad. Incluso más que ahora. Quizá mi madre rompería a carcajadas al oir esto pero bueno, eso creo. Era un niño alegre pero organizado, de los que guardan sus ahorrillos en una hucha.Hay una cita que dice "los niños no saben aguantarse, los adolescentes saben aguantarse (otra cosa es que lo hagan) pero no saben porqué y los adultos son los que se aguantan y saben porqué lo hacen". En este sentido he aprendido cuando y en qué cosas es importante la responsabilidad. En la escuela destacaba gracias a estas características que no me atrevo a llamar virtudes. Un dia leí una entrevista al chico con la mejor nota de Selectividad, un 9,8. El chaval decía que no tenía novia y, al contrario de lo que sugería el entrevistador, concluía que sacar unas notas excelentes no le abría ninguna puerta en el campo de las conquistas femeninas. Coincido con él, creo que esto es así, sobretodo en la adolescencia. No se valora o está mal visto. Cuantas veces se nos ha tachado de empollones y hemos visto como la chica que nos gustaba se iba con el macarra del curso, casualmente la antítesis en el aspecto académico (o sea el de los 10 suspensos)?. A pesar de no ser muy popular me mantenía en mi línea. No me gustaba dejarme ir sino hacer las cosas bien y rápido. Pensaba a menudo en mi futuro y me tomaba muy en serio lo que hacía cada día para ser mejor y llegar donde me había marcado. No quería defraudarme y realmente quería llegar sin bajar el listón ni un milímetro de donde lo había dejado al principio. Las chicas las miraba un poco de reojo sin fijarme mucho. No pensaba en el amor ni me preocupaba gustarles o no. Algunas las veía muy estúpidas y las demás en general un poco reacias a hacer amistad conmigo. Quizá porqué éramos diferentes. Más tarde he aprendido a conocerlas más hasta el punto de ser más fácil para mi tener amigas que amigos sobretodo por el tipo de conversaciones que suelo tener con unos y otros. Ella(2) En éstas estaba cuando murió mi abuelo. No recuerdo quién me dijo que desde los cielos aún vivía y nos podía ver. Esto, lejos de reconfortarme, me dio miedo. Cada cosa mala que hacía creía que era censurada por él y así, poco a poco, dejé de hacer trastadas. Mi abuelo aparecía en mis sueños/pesadillas y, por cierto, no con un aspecto precisamente conciliador y tranquilizador.Así que no es de extrañar que ya un poco mayor la imagen de mi abuelo se sustituyera por otra. Me sentía como una especie de caballero medieval. Tube el siguiente pensamiento: pensaba en ELLA, mi chica, la mujer de mi vida. Prometí que haría méritos para ser digno de ELLA. La veía como un ser maravilloso, bueno, angelical que no se puede dejar escapar, que pasa una sola vez y si se queda es para saciarte y colmarte de felicidad. Tenía que estar preparado para dar buena impresión. Y si no le gustaba? Y si no estaba a su altura? Y si la dejaba escapar? Intuía sus rasgos, lo que debía tener y lo que no. Pero nunca hice una lista de características, defectos y cualidades. No se trataba de ir a comprar un coche: no era mi estilo. Mi intuición me hace ver la globalidad de una persona y ver si es compatible conmigo o no, si me gusta o no globalmente. Creo que tiene que ver con lo esencial de la persona que, en definitiva, es lo importante. Las características nos dan unos rasgos pero hay centenares de mujeres que responden a un perfil similar a: inteligente, bella, simpática, divertida, con personalidad, comprensiva, discreta,... Sin embargo no nos enamoramos de todas las chicas que comparten todo eso. Hace falta que ese algo íntimo y esencial nos toque, nos llame la atención y nos convenza que sin ELLA nuestra vida es otra cosa. No le ponía rostro ni nombre. Sabía que estaba ahí, esperándome. No la buscaba pero sí estaba en actitud de búsqueda: estar atento a sus señales como quien sabe que está ante ELLA y se le aparecerá una sóla vez. La gente cree que hay millones de candidatas y que el mundo no se acaba porque una te diga que no. Yo estoy en un término medio. Por un lado soy un romántico que cree en el amor para toda la vida pero la idea de la media naranja me parece excesiva. A lo largo de una vida cuantas chicas conocemos? Cien, medio millar? Si sólo hubiera una persona para cada uno no bastaría una sola vida para encontrarla. Sin embargo de entre todas ellas creo que está ELLA, una sola a la que entregar todo el amor que uno lleva dentro. Si no es posible que eso dure toda una vida por lo que sea... nunca se sabe... quizá nos encontremos con otra. Pero eso es otra historia y no es tan fácil que todo vuelva a surgir con la misma intensidad, hay que limpiar la cabeza y el corazón de el pasado. |
UNIENDO CASUALIDADES... esperando la casualidad buscada de mi vida, la más grande...
["Los Amantes del Círculo Polar" (Júlio Médem, 1998)] Foto encabezamiento realizada por 'Galatea'
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